Mercurio 13 y la primera mujer en el espacio

Primera mujer astronauta

La carrera espacial entre Rusia y EEUU es mundialmente conocida. Una época en la que los dos países intentaban convertirse en líderes mundiales en el espacio exterior. Lucha que pasaba por escoger los mejores hombres para subirse a sus innovadoras naves.

En 1960 la búsqueda de los mejores astronautas era una misión enfocada única y exclusivamente a la figura del hombre; y es que por aquel entonces las mujeres debían estar ocupadas con sus labores de hogar, alimentando a sus maridos y criando a los hijos. Muy pocas se atrevían, o eran bien recibidas, en un mundo completamente hecho a medida de los hombres.

En este contexto, surgió una idea bastante revolucionaria. El doctor Lovelace, un médico militar americano, comenzó a extender la idea de que las mujeres podían presentar condiciones favorables, totalmente innatas, que las hacían mejores astronautas que los propios hombres. Como podemos imaginar esta idea fue encajada, en la mayoría de los sectores, con una gran carcajada.

A pesar de la poca aceptación, el doctor comenzó una serie de experimentos que intentarían demostrar que sus teorías eran ciertas. Fueron 25 mujeres las seleccionadas para someterse a una serie de pruebas, que medirían si efectivamente el peso de las mismas ahorraba combustible, si consumían menos oxígenos o si eran menos propensas a los ataques cardíacos entre otras cosas.

Sólo 13 pasaron las pruebas, y serían precisamente las 13 mujeres que formarían parte del programa “Mercurio 13”, financiado de forma totalmente privada.

A pesar de que todo parecía indicar que finalmente la mujer llegaría al espacio, justo antes de comenzar la última fase de entrenamiento (ese mismo año), el programa se canceló. Las jóvenes del Mercurio 13 intentaron por todos los medios hablar con el presidente Kennedy, en un último esfuerzo desesperado por cumplir su sueño. No obstante, este proyecto nunca se realizó y las ilusiones de esas mujeres, junto con millones de féminas más, quedaron completamente rotas.

En ese momento entra en juego Rusia. Pudiera ser que los estudios que realizaron los americanos les abrieran los ojos. Quizá no entendía cómo no habían aprovechado una información tan relevante a la hora de encontrar un buen astronauta o simplemente lo hicieran para retar nuevamente a sus enemigos. Lo cierto es que un año después, la rusa Valentina Tereshkova era lanzada fuera de la tierra, convirtiéndose así en la primera mujer en viajar al espacio. El inicio de una carrera dura en el que la mujer ha luchado por conseguir, una vez más, la igualdad en otra profesión hecha para hombres.

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Foto vía: Txchnologist

Publicado en: Edad Contemporanea

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