El cisma donatista

Donatismo

En contra de lo que muchas personas creen, lo cierto es que en la actualidad la doctrina cristiana está mucho más unificada de lo que estuvo durante los primeros siglos. Tras la muerte de Jesús, surgieron tantas corrientes como maneras de entender su mensaje existían; es este el caso, por ejemplo, de grupos como los gnósticos o como los donatistas.

Estos últimos, un movimiento religioso que surgió en Numidia (Argelia) en el siglo IV d. C., fueron la respuesta al progresivo alejamiento de las costumbres entre los seguidores de la fe. Su artífice fue Donato, el obispo de Cartago, y su doctrina se basaba en el hecho de que tan sólo aquellos sacerdotes con un comportamiento impecable podrían administrar los sagrados sacramentos y que, por tanto, aquellos que fuesen pecadores deberían ser inmediatamente expulsados de la Iglesia (sostenían la creencia que los sacramentos serían automáticamente inválidos si eran administrados por un ministro deshonroso).

Los orígenes del cisma, sin embargo, tienen un origen más terrenal ya que comenzó con la oposición al nombramiento de Ceciliano como obispo de Cartago, quien había sido acusado de traidor por haber obedecido los deseos del emperador romano Diocleciano durante la persecución que este había desatado contra los cristianos. Ceciliano fue depuesto en concilio y fue sustituido por Mayorino. En el 315, apenas dos años después de esta elección, sería Donato el escogido.

Aunque en un primer momento a este movimiento se le conocía como Iglesia de los Mártires, enseguida tomó el nombre de su organizador. Pronto fue rechazado por la Iglesia, quien no tardó en tildarlo como herejía. Entre sus opositores se encontraban Agustín de Hipona (quien no dudó de tacharlos de apóstatas) y fue el emperador Honorio quien, al final, consiguió eliminarlos como Iglesia en el 412, no obstante, no logró disuadir su influencia del todo, la cual siguió funcionando hasta que el Islam fue cobrando adeptos en África, entre los siglos VII y VIII.

Foto Vía: Tndaughtersoftheking

Publicado en: Edad Antigua

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