La creación de la URSS

creacion-de-la-urss

El camino de los bolcheviques al poder no estuvo ni mucho menos sembrado de rosas. Tras la revolución de 1917, el nuevo régimen hubo de enfrentarse a muchos movimientos internos y a la oposición exterior, que desembocaron en una guerra civil que duró 3 años, de 1918 a 1921.

El Tratado de Brest-Litovsk supuso la firme de la teórica paz con Alemania y la pérdida para Rusia de todos los territorios occidentales: Polonia y los países Bálticos dejaron de estar bajo influencia rusa y hubo territorios que se cedieron a Rumanía y el imperio turco.

Alemania, no contenta con eso, apoyó extraoficialmente a los elementos zaristas antirevolucionarios a fin de evitar que aquellas ideas liberales se extendieran más allá de las fronteras rusas. Se constituyó así el ejército blanco y se decretó un bloqueo económico contra el país. Por su parte, Trotski dirigía el ejército rojo, pero no fue hasta el año 1921 cuando se consiguió estabilizar el país, sobre todo, por las divisiones internas del ejército blanco y el apoyo de los campesinos.

Durante estos 3 años el poder se centralizó en los bolcheviques y extendieron la represión por todo el país ilegalizando a todos los partidos políticos opuestos. Desde 1918 el partido bolchevique pasó a llamarse Partido Comunista bajo la idea marxista de la dictadura del proletariado.

Se cosntituyó así una República Federal, concretándose así la República Social Federativa de los Soviets. El Tratado de Creación de la URSS fue el documento que legalizó la unión de las repúblicas, siendo las primeras que lo aprobaron, el 29 de diciembre de 1922, las Repúblicas de Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Transcaucasia. Uzbekistán y Turkmenistán serían las siguientes en unirse el 27 de octubre de 1924, mientras que Tayikistán lo haría en octubre de 1929.

Más tarde, Transcaucasia dejaría de existir al dividirse, en el año 1936, en las repúblicas soviéticas de Armenia, Georgia y Azerbaiyán, mientras que Turkestán se transformó en Kazajstán y Kirguistán.

En aquel lapso de tiempo, aquella política comunista había nacionalizado las industrias y los transportes, quitaron el mercado libre, requisaron los productos agrarios y monopolizaron el comercio de cereales. La represión fue brutal en aquellos años y la situación se tornó crítica.

Aquel comunismo de guerra fue un rotundo fracaso por lo que, tras la guerra civil, Lenin ideó un nuevo sistema, la Nueva Política Económica, un sistema transitorio que combinaba el capitalismo con el socialismo para atraer nuevamente al campesinado, aunque en el fondo, el Estado continuaba controlando el 90% de la producción.

En 1924, tras morir Lenin, la lucha por ocupar el el vacío de poder entre Trotski y Stalin se hizo encarnizada. El primero, más liberal y con la intención de democratizar el país; el segundo, más radical. Trotski acabó por ser arrinconado y su muerte estuvo envuelta en una fatal sospecha.

La URSS había entrado en una nueva era, la del stalinismo, terrorífica y violenta, represiva y manipuladora. Planes Quinquenales, violentas represiones, deportación y ejecución de miles de kulaks, pero año tras año, y ocultos tras un oscuro silencio, la URSS se hizo más y más poderosa, y el final de la Segunda Guerra Mundial, la convirtió en el gran enemigo del “mundo libre”.

Su victoria en la Gran Guerra la permitió reanexionarse las repúblicas Bálticas, y con la reincorporación de Lituania, Letonia y Estonia, más Moldavia, posteriormente, acabó por dar forma a la composición del nuevo gigante ruso: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la URSS.

Publicado en: Edad Contemporanea

Tags: , ,

Imprimir Imprimir




6 comentarios

Comments RSS

  1. Ted Willian dice:

    Todo lo que huele a COMUNISMO es la DESGRACIA DEL MUNDO

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top