Kathrine Switzer, la primera mujer que corrió oficialmente una maratón

Kathrine-Switzer

Roberta Gibb sería la primera mujer en participar en una maratón allá por 1966. La maratón escogida por la joven fue la de Boston. No obstante, la realizaría de manera extraoficial, ya que esta prueba era sólo para hombres.

No sería hasta 1967 cuando el mundo de las maratones se encontró con la primera mujer que se inscribió legalmente y participó, nuevamente en la de Boston. Kathrine Switzer, que así se llamaba la osada corredora, sabía que no podía participar en dicha maratón, aun así, se inscribió con sus iniciales (K.S), para no albergar sospecha sobre su sexo. En aquel momento, esta mujer desafiaría a todas las normas establecidas en este tipo de competición.

Preparada físicamente desde hacía meses, Switzer iniciaría la carrera sin problemas, corriendo con toda naturalidad y mezclándose con el tumulto de corredores por el circuito establecido.

La joven iba acompañada por su novio, Tom Miller, y su entrenador Arnie Briggs, que la acompañaron en este día tan crucial, tanto para ella como para el resto de mujeres.

El mundo estaba, sin saberlo, ante una mujer que haría historia. No sólo por ser la primera mujer en realizar este tipo de pruebas de forma oficial, más bien por las imágenes que serían tomadas justo antes de llegar a la meta; y es que uno de los directores, Jock Semple, se daría cuenta a mitad de la carrera que K.S no era un hombre, era una mujer. Una mujer que se había saltado completamente las normas y que aspiraba a ejecutar una prueba hecha por y para hombres.

Kathrine Switzer 1

En cuanto Semple se dio cuenta del engaño, saltó hacia ella e intentó detenerla a toda costa. No obstante, su novio y otros corredores, empujarían al juez apartándolo de la corredora para que ésta pudiera terminar.

Justo en ese momento, una oleada de instantáneas se lanzaban. Los fotógrafos captarían el momento en el que el director intentó, por todos los medios, detener a Switzer, llenando, posteriormente, las páginas de los periódicos de medio mundo.

Tras el intento fallido de parar a la corredora, nadie más intentaría obstaculizar su recorrido. Así pues, Kathrine Switzer terminaría la maratón con un tiempo de 4 horas y 20 minutos. Nada más cruzar la meta sería descalificada.

La federación estadounidense decidió suspenderla por cuatro motivos. Primero, por haber competido en una prueba masculina; segundo, por haber completado una distancia prohibida para la mujer; tercero, por haberse inscrito de forma ilegal; y cuarto, por haber corrido sin ir acompañada, a partir del momento en el que su novio y su entrenador intentaban parar a Semple.

Aunque la organización de la maratón se saliera con la suya, lo cierto es que el paso ya estaba dado. Así, en 1971, en la segunda edición de la maratón de Nueva York, se permitió oficialmente competir a mujeres. La maratón de Bostón haría lo mismo un año más tarde, en 1972.

La mujer que protagonizó esas imágenes se convertiría en una auténtica activista, dedicando toda su vida a luchar en contra de la desigualdad entre sexos. Se encargó personalmente de organizar carreras en hasta veintisiete países, Avon International Running Circuit, y colaboró para lograr que el maratón femenino fuera una prueba olímpica (1984).

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Publicado en: Curiosidades de la Historia

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