Los cristianos y el Coliseo de Roma

Martires-cristianos

Si hablamos de martirio y de cristiandad, a quien más quien menos le viene a la mente la imagen de los primeros cristianos que, habiendo sido martirizados previamente, se enfrentaban a una cruenta muerte en la arena del Coliseo de Roma.

Sin embargo, todo parece indicar que esta idea surgió en el siglo XVI; de hecho, las fuentes romanas que han llegado hasta nosotros se refieren a diversos lugares de martirio pero apenas se paran a describirlos, mencionándolos apenas: sí, hablan de la arena y del anfiteatro, pero no especifican de cuál están hablando. En este sentido, tan sólo baste recordar que la Ciudad Eterna estaba plagada de circos, estadios y, obviamente, anfiteatros.

Si caminamos un poco en el tiempo, cabe decir que en la Edad Media (período en el que los mártires estaban en alta estima) el Coliseo no era ni mucho menos visto como un lugar sagrado para la fe cristiana. En esta época, su uso como fortaleza y más tarde como cantera nos hace pensar que la importancia espiritual que se le otorgaba era nula. A este respecto, tampoco estaba integrado en los itinerarios que existían para guiar a los peregrinos, ni en obras de referencia para la época como la “Mirabilia Urbis Romae”, escrita en el siglo XII, y donde se señala que era en el Circo Flaminio donde tenían lugar tales martirios.

Por todo ello, parece lógico pensar que fue a partir de los siglos XVI y XVII a partir de los cuales se empezó a considerar el Anfiteatro Flavio como lugar relevante y santo. Se cuenta que fue el papa Pío V quien comenzó a recomendar a los penitentes que recogieran arena del Coliseo ya que esta estaba manchada con la sangre cristiana.

No obstante, parece que esta fue una opción minoritaria hasta que, ya en el siglo XVII, Fioravante Martinelli situó a este histórico edificio en la cabeza de lista de lugares sagrados a causa de los martirios. A partir de ahí, ya nada pudo cambiar la opinión popular.

Foto Vía: Diario Pregón

Publicado en: Edad Antigua

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