La fundación de Roma

Rómulo y Remo

Por lo general, cuando alguien nos pregunta ¿quién fundó Roma? la respuesta instantánea que a todos nos viene a la cabeza es la de: “Rómulo y Remo”. En efecto, el mito fundacional de la ciudad eterna ha teñido por completo los hechos históricos aunque, todo parece indicar, que la leyenda de los dos gemelos abandonados en el río Tíber y que sobrevivieron gracias a los cuidados que les brindó una loba, tiene pocos puntos en común con la realidad.

Y decimos pocos porque, para empezar, el mito cuenta que los dos hermanos sentaron las bases de la ciudad que llegaría a convertirse en el centro de uno de los mayores imperios de la Historia en el año 753 a.C y, según ciertos indicios arqueológicos, nada parece contradecir el hecho de que Roma surgiera entorno a esa fecha.

Sin embargo, en la Antigüedad (a excepción de lo que sería el caso concreto de la creación de una colonia) las ciudades no eran fundadas “ex novo”, sino que eran la culminación de un largo proceso de formación y, en este sentido, Roma no fue una excepción. No obstante, la documentación de la que disponemos en lo que se refiere a estos primeros momentos es compleja y confusa, por lo que aún en nuestros días sigue siendo objeto de estudio y de debate entre los historiadores e investigadores.

Se cree que fueron los latinos, uno de los pueblos que habitaban la zona de la Italia central, los que acabaron por desarrollar una sociedad con un cierto grado de organización; vivían en los Montes Albanos, a unos cuántos kilómetros de distancia del Monte Capitolino y, tras esto, se instalaron en los valles en busca de mejores tierras para la agricultura y la ganadería, además de proporcionarles una cierta seguridad estratégica: los montes y el río (el Tíber) hacían de fronteras defensivas naturales.

Por si esto fuera poco, el control sobre el tráfico comercial del río, así como sobre las rutas terrestres que salían al mar, y que tenían que pasar por esa área, eran también un punto a su favor.

El crecimiento del asentamiento fue aumentando gracias a la llegada de diferentes poblaciones y, a este respecto, también parece tener visos de realidad (como se señala en el mito) el hecho de que el monte Palatino fuese el primero de las 7 colinas en ser habitado, ya que se han descubierto en él viviendas de forma circular o elíptica resguardadas por una cerca: tal vez fuese este el verdadero lugar donde se fundó Roma.

Publicado en: Edad Antigua, Historia de Roma

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2 comentarios

  1. Alejandro dice:

    Y la historia de Eneas? No hace parte de la fundación de Roma?

  2. Victoria dice:

    Muy buena la información lo único que faltó en que siglo fue la fundación de Roma

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