Los olmecas, historia de las culturas mesoamericanas

Cabezas Olmecas

Todas las culturas mesoamericanas tienen un origen común: todas entraron en el continente americano a través del Mar de Bering, hace aproximadamente 40.000 años. Estos primeros pobladores vinieron de Asia y África. Viajaron en pequeños grupos, desplazándose hacia el sur después para cazar animales, buscando unas condiciones de vida más saludables.

Algunos de ellos se quedaron en el norte, y se asentaron en la zona que hoy se conoce como América Central y Sudamérica. Aprendieron a hacer trampas para cazar, y aprovecharon la tierra para establecerse en aquellos lugares donde sentían que tenían el control del medio ambiente. Un poco aislados, les llevó miles de años el poder evolucionar del todo.

Tan pronto como descubrieron que las plantas podían cultivarse y cómo mejorar la agricultura, dejaron de vivir en cuevas y empezaron a construir casas. Dejaron de ser nómadas y se establecieron en un solo lugar. Desarrollaron muchos cultivos importantes y, aunque con diferentes lenguas y costumbres, compartieron ciertos estilos de vida.

Por ejemplo, todos compartieron el cultivo del maíz, los frijoles y las calabazas. Trabajaban con barro y piedra, elaboraban cerámica y escultura, y practicaban el comercio. También creían en los mismos dioses, aunque los llamaban con nombres diferentes, de acuerdo a sus propias lenguas.

Con la llegada de los primeros conquistadores españoles a la región, las culturas mesoamericanas ya habían desarrollado una cultura mucho más avanzada de lo que los propios conquistadores esperaban encontrar. A pesar de su limitada tecnología, habían construido pirámides y centros ceremoniales, monumentos, esculturas de tamaño colosal, pinturas rurales en las paredes, cerámica y un calendario solar basado en observaciones astronómicas.

Estas culturas aisladas tenían una sociedad con jerarquías, bien definidas en plebeyos, esclavos, sacerdotes, guerreros y reyes. Su despertar religioso fue poderoso e intenso, y explicaban los misterios del universo y la vida a través de una religión politeísta complicada, con rituales que incluían sacrificios humanos. Una de estas culturas era precisamente la cultura olmeca.

Su nombre, que significa las gentes de las tierras del caucho, se lo pusieron los arqueólogos modernos. La olmeca fue la primera gran cultura mesoamericana. Su centro se encontraba en San Lorenzo durante el 1.200 al 800 a.C, y en La Venta y la zona de la costa del Golfo de México, lo que hoy es Tabasco y Veracruz, desde el 800 al 400 a.C.

Desarrollaron unos números, inventados por los propios olmecas. También desarrollaron la escritura y el calendario, que posteriormente utilizaron los mayas. Cuando la cultura olmeca logró su punto más alto, empezaron a construir grandes centros ceremoniales, en consonancia con los movimientos de los astros. Sus líderes eran sacerdotes que tenían grandes conocimientos de astronomía y matemáticas. Creían que las estrellas decidían el destino de los hombres.

En cuanto al arte, se especializaron en construir esculturas de cabezas colosales, elaboradas con barro y piedra. También realizaron joyas con jade, además de máscaras, estatuillas y alfarería. Los artesanos olmecas dominaban grandes técnicas de modelaje.

Estas esculturas de cabezas grandes, junto con las pirámides, son el mejor recuerdo que nos han legado los olmecas. Hoy en día son uno de los grandes atractivos en Sudamérica.

Foto Vía No Mas Mentiras

Publicado en: Edad Antigua, Historia de América

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1 comentario

  1. abraham dice:

    no biene lo que quiero como los mixtecas

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