La Guerra de las Malvinas, islas del Atlántico Sur

Guerra de las Malvinas

A principios de la década de los 80, Argentina se vio envuelta en un conflicto bélico que tensaría las relaciones con Inglaterra y llevaría al campo de batalla a cientos de jóvenes soldados que poseían como único ideal, el morir por su patria. Se la recuerda como la Guerra de las Islas Malvinas o Guerra del Océano Atlántico Sur, y esta es su breve historia.

Muchos años habían pasado desde que en 1833, Inglaterra se apropiara por las fuerza de los archipiélagos australes, una región que comprende las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Ahora, un sistema de gobierno dictatorial, instalado por los militares, regia en Argentina desde 1976 y el modelo económico de la Junta militar comenzaba a dar claras muestras de agotamiento, lo que provocaba numerosas tensiones sociales. Era tiempo de buscar una excusa perfecta para desviar la mirada del pueblo argentino; y la misma se llamaba guerra.

Por aquel entonces, el mando del gobierno argentino se encontraba en manos del general Leopoldo Galtieri. Inglaterra ya preveía una invasión y Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos, se comprometió ante Margaret Thatcher a hablar con la Junta militar para evitar el ataque. No obstante, su conversación telefónica con Galtieri fue infructuosa, la decisión había sido tomada y las tropas argentinas se pusieron en marcha.

La guerra comenzó un 2 de Abril de 1982. Los hombres del comandante argentino Sánchez-Sabarots, se dividieron en dos grupos: el primero, comandado por él mismo, se dirigió a los barracones de la infantería de marina británica en Moody Brook para atacarlos; el segundo, bajo el mando del Capitán de Corbeta Pedro Edgardo Giachino, avanzó hacia Puerto Stanley con objeto de tomar las oficinas del Gobernador y capturarlo. Rápidamente abrieron fuego pero a los pocos minutos descubrieron que nadie devolvía sus disparos, y se dieron cuenta de que todo se encontraba despejado. Sin embargo, el ruido alertó al mayor Norman, que dirigía a las fuerzas británicas, de que los argentinos habían llegado.

Frente a las celebraciones argentinas por el exitoso comienzo de la recuperación de las islas, el Reino Unido se conmocionó ante las imágenes de una derrota ante un ejército que consideraban inferior. El gobierno de Margaret Thatcher se encontraba en una situación delicada y se opto primeramente porque la ONU aprobara la resolución 502, exigiendo a la Argentina que retirara sus tropas de los archipiélagos ocupados, la cual no fue aceptada.

Durante el conflicto, solo Perú apoyo a Argentina, no solo diplomáticamente, sino también militarmente, con acciones de inteligencia, enviando 10 aviones Mirage M5-P eludiendo radares bolivianos y chilenos, con pertrechos militares y medicinas. Por su parte, Estados Unidos se inclino por ayudar a Gran Bretaña, rompiendo con el tratado de TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca que implicaba que si un país de América era atacado por un extranjero todo el continente debía defenderlo) al igual que Chile, probablemente motivada por sus conflictivas relaciones con Argentina que habían llegado al borde de la guerra a finales de 1978.

Finalmente, luego de una búsqueda desesperada por llegar a una solución mediante la diplomacia, Inglaterra decidió usar la fuerza. El Puerto Argentino (Stanley para los Británicos) fue tomado por las fuerzas Británicas nuevamente el 14 de junio de 1982, devolviendo a las islas al status previo a la invasión argentina. Posteriormente el submarino británico HMS Conqueror torpedeó y hundió al crucero ARA General Belgrano en donde murieron 323 de sus tripulantes. La respuesta no se hizo esperar, y días después aviones argentinos lanzaron un misil Exocet que hundió al destructor HMS Sheffield.

Durante muchos días, la aviación argentina bombardeó tenazmente los barcos británicos, pero no pudo impedir el desembarco. Por ultimo, las fuerzas británicas tomaron el Puerto Darwin y de esta manera, entre el 10 y el 14 de junio se completó la conquista de la capital malvinense, poniendo fin a una guerra sin precedentes en la historia argentina.

Publicado en: Conflictos belicos, Edad Contemporanea

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