Situación de Rusia antes de la Revolución de 1917

nicolas-ii

Nicolás II y su familia

Rusia era, a principios del siglo XIX, un vasto imperio de 22 millones de kilómetros cuadrados, de 170 millones de personas que hablaban 146 lenguas y de diversas religiones. La complejidad de su Gobierno era evidente y se veía acentuado por las diferencias económicas y sociales producto de un imperialismo exacerbado y unas estructuras anticuadas y casi feudales.

La monarquía absoluta que regía los destinos del país, desde hacía más de 3 siglos y que tenían a los Romanov como gobernantes máximos no contribuían a solucionar los problemas, y cada vez eran más frecuentes las revueltas contra el zarismo.

En 1861 se decretó la liberación de los siervos y las tierras liberadas se entregaron a las mir, unas comunidades de campesinos que vivían con los escasos recursos que les daba la tierra. Eran los mujiks, campesinos eminentemente pobres. Frente a ellos estaban los kulaks, los campesinos acomodados que instauraron una auténtica burguesía rural.

A finales del XIX, el estado ruso tuvo que acudir al capital extranjero para industrializar el país, y la división se hizo aún mayor. Por un lado, San Petersburgo y Moscú acaparaban la industria; por el otro, las diferencias entre los estamentos sociales eran cada vez mayores y la explotación de los obreros rusos crecía por momentos: sin protección legal, sin seguridad social y con escasos derechos.

No fue raro que el descontento popular estallara. Una minoría culta formada por intelectuales y estudiantes (la intelligentsia), comenzaron a mostrar su oposición. Los populistas o narodnikis defendían por su parte al pueblo (narod), pero eran más partidarios de la violencia y serían expulsados. De sus gérmenes surgieron diferentes partidos políticos, uno de los cuales haría historia en el siglo XX: el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, fundado por Pléjanov en 1898, con dos tendencias internas:

los mencheviques, más moderados, que querían llevar a cabo una revolución burguesa

los bolcheviques, a los que lideraba Lenin y que fomentaban la revolución popular. De ellos surgiría el Partido Social Revolucionario.

El 9 de enero de 1905 hubo una pacífica protesta en San Petersburgo que acabó en tragedia, cuando los militares masacraron a la multitud. Fue el conocido como Domingo Sangriento que dio pie a la revolución de 1905.

revolucion-rusa-de-1905

Revolución Rusa de 1905

Las huelgas se propagaron por todo el país, incluyendo a Polonia y los países bálticos, e incluso hubo sublevaciones entre los militares, como ocurrió en el famoso episodio del Acorazado Potemkin. Surgieron así los soviets, unos órganos encargados de organizar las huelgas, e integrados por obreros, soldados e incluso campesinos contrarios al régimen y Trotski fue su primer dirigente. Poco a poco, el movimiento cobró auge y el zar Nicolás II se vio forzado a dar concesiones, que recogió en el Manifiesto de Octubre. Se creó la Duma y se dieron algunas libertades civiles. Sin embargo, la Duma tenía poco poder y seguía dirigida por las clases altas.

Encubiertamente se exiliaron a algunos cabecillas revolucionarios, entre ellos, a Lenin, y el zar siguió con su política despótica.

La entrada en la Primera Guerra Mundial fue un caos para el país. 14 millones de personas se movilizaron y el poco movimiento económico que generaba el país se estancó. Los campesinos fueron a la guerra, dejó de abastecerse al país, se paralizaron las vías de comunicación y se cerraron muchas empresas.

Las derrotas en la guerra de un ejército desmoralizado acabó por hundir a Rusia.

Como había predicho Lenin, al entrar Rusia en la Primera Guerra Mundial, en 1914, el zar Nicolás II le había hecho «un regalo a la Revolución».

Publicado en: Edad Contemporanea

Tags: , ,

Imprimir Imprimir




16 comentarios

  1. natalia dice:

    muchas gracias me sirvio mucho para mi practico !!! :) <3

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top