Mariana Pineda, mártir de la causa liberal

Mariana Pineda

En una humilde casa de la Carretera del Darro, en Granada, nació Mariana Pineda el 1 de septiembre de 1804, una heroína que con el pasar de los años sería el símbolo femenino de la causa liberal.

Fue una bella joven que recibió una educación esmerada y que se casó muy joven, con tan solo 15 años. Su esposo era un militar retirado, Manuel de Peralta, que dio a conocer a la bella Mariana las ideas liberales del momento. Poco le duró este matrimonio a la joven granadina ya que enviudó tan solo cuatro años después, quedándose con un hijo de tres años.

Eran los tiempos de la restauración en el trono de Fernando VII y los condes de Teba, padres de Eugenia de Montijo, que habían sido desterrados de Galicia a Granada por liberales, en los salones de su noble mansión recibían a enemigos del absolutismo, por lo que la joven Mariana empezó a frecuentar esas reuniones.

En 1828, el comandante Fernando Álvarez de Sotomayor, sobrino del célebre cura liberal García de la Serrana, tío de Peralta, fue condenado a muerte por colaborar en el fracasado alzamiento de los ejércitos de Andalucía contra Fernando VII.

Mariana, que tenía permiso para visitarle diariamente por ser familiares, consiguió introducir, prenda por prenda, un hábito completo de fraile y unas barbas postizas en la celda, vestimentas con las que el reo logró salir de la cárcel sin llamar la atención. Mariana Pineda fue la principal sospechosa, pero no se pudo probar nada contra ella.

Mientras tanto se enamoró de Manuel Peña y Aguayo, que años más tarde sería ministro de Hacienda con Isabel II y tuvo con él una hija, a la cual Peña no reconoció hasta después de muerto dejándolo escrito en su testamento.

Es en estos momentos de penuria cuando a la bella granadina le encargan realizar un estandarte que lleve bordado las palabras “Libertad, Igualdad y Ley”; para ello se hace con una pieza de tafetán morado en cuyo centro cosió un triángulo verde, colores del Oriente Masónico.

Como ella sabía coser, pero no bordar, encargó las letras y la labor a dos criadas. Una de ellas fue vista por un clérigo que la denunció.

El alcalde del Crimen de la Real Chancillería, Pedrosa, aún dolido por la liberación del comandante Fernando Álvarez de Sotomayor, y enamorado en secreto de Mariana Pineda, pidió a las criadas que devolvieran la bandera a casa de su ama y de este modo apresar a la que se supone responsable de tal conspiración liberal.

Mariana fue arrestada y en la prisión el alcalde Pedrosa se la insinuó y trató de pretenderla con promesas de liberación, pero la granadina no estuvo dispuesta a ceder a tal chantaje, ni a delatar a sus compinches.

Fue juzgada y condenada a muerte. Pedrosa en un último intento trató de cambiar la pena por la confesión de Mariana, pero ésta siguió negándose a dar nombres.

Finalmente, Mariana Pineda fue ejecutada a garrote vil el 26 de mayo de 1831 en el Campo del Triunfo de Granada y su bandera quemada.

Federico García Lorca se basó en su historia para escribir la obra teatral “Mariana Pineda”

Foto vía: Agaton

Publicado en: Personajes históricos

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