La Kempetai, la Gestapo de Japón

Prisioneras y miembros de la Kempetai

La Kempetai fue la unidad más temida en Japón durante la Segunda Guerra Mundial. Se trataba de la policía militar del ejército imperial japonés en la década de 1930 y durante la Gran Guerra. Era algo así como una policía secreta militar, responsable en gran medida de las actividades de contraespionaje. Conocida como la Gestapo de Japón, la Kempetai es la culpable de alguna de las peores atrocidades cometidas en la Segunda Guerra Mundial.

Cuando Japón comenzó sus movimientos en la década de 1930, los Kempetai eran los agentes del terror y la represión. Gozaban de casi total autonomía y libertad de movimientos. Como las conquistas de Japón crecieron en número, los países asiáticos se veían libres del colonialismo europeo. Tokio promovió una Gran Asia Oriental, que en realidad era un escaparate para tapar las acciones brutales de la Kempetai.

Los Kempetai eran los despiadados agentes del imperialismo japonés. La organización tenía muchas misiones. A veces actuaban como agentes del ejército imperial japonés, barriendo los barrios de las ciudades. Pero otras veces lo que barrían eran vidas humanas. Las mujeres jóvenes chinas, filipinas, coreanas eran reclutadas para servir de disfrute sexual en los prostíbulos.

En la Segunda Guerra Mundial, los Kempetai fueron los responsables de numerosas zonas de combate, reclutando prisioneros de entre los barrios de Japón para realizar trabajos forzosos en pro de la campaña japonesa. Uno de los campamentos especiales de este tipo fue la Unidad 731, donde se llevaron a cabo las más horribles torturas a hombres, mujeres y niños.

Bridge House, en Shangai, fue precisamente uno de los lugares de reunión de los Kempetai. Los presos eran detenidos sin previo aviso y sin juicio. Las víctimas sufrían semanas de suciedad, en condiciones de hacinamiento y malos tratos. Sin embargo, todo esto no era más que un preludio de los salvajes interrogatorios con tortura de la Kempetai.

Las víctimas eran golpeadas a sometidas a descargas eléctricas. Otra de las técnicas de tortura era la conocida como la cura de agua, en la que al prisionero se le obligaba a beber agua sucia. Si no confesaban inmediatamente, se le golpeaba con palos en el abdomen hasta que vomitara el agua ingerida.

La despiadada Kempetai se disolvió tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial. Algunos de sus miembros fueron castigados como criminales de guerra, mientras otros escaparon sin más. Durante la guerra, muchos miembros de la Kempetai habían alcanzado altos cargos en el gobierno japonés. El General Hideki Tojo fue miembro Kempeati antes de su carrera política. Fue ahorcado como criminal de guerra en 1948.

Publicado en: Edad Contemporanea

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