La Guerra entre España y Estados Unidos

La breve guerra que tuvo lugar entre Estados Unidos y España en 1898 fue el primer paso de la nación americana en transformarse en una potencia mundial, y, quizás, el primero de España en perder dicho status.
La victoria estadounidense trajo aparejada la posesión de las Filipinas, Puerto Rico y Guam, así como el comienzo de una política intervensionista en la región pacífica, que eventualmente llevaría al conflicto con Japón. Como resultado inmediato de la guerra, Estados Unidos se vio involucrado en una impensada lucha contra fuerzas insurgentes filipinas, de característica muy similares a la que tendría 60 años después en otra práctica de policía mundial, su gran Waterloo, la Guerra de Vietnam.
Guerra entre España y Estados Unidos: Cuba
Cuba, una colonia española, había comenzado un proceso independentista en 1895. La respuesta de España, gobernada por Alfonso XIII, fue brutal, y llevó la simpatía estadounidense a favor de los rebeldes cubanos (como ocurriría posteriormente con la Revolución Cubana contra Fulgencio Batista). En enero de 1898, el barco de guerra estadounidense Maine arribó a la Habana con una misión doble: proteger los intereses estadounidenses y presentar a los españoles una exhibición de poderío militar. El trasfondo, realmente, era generar un conflicto con las fuerzas españolas, tras la negativa de la Corona a la insistente propuesta del país americano por comprar las islas de Cuba y Puerto Rico.

A las 9:40 de la noche del 15 de febrero, una explosión arrancó el casco delantero del buque, enviándolo al fondo del mar y acabando con la vida de 266 de los 345 miembros de la tripulación (los restantes se encontraban de licencia disfrutando de una fiesta celebrada en su honor por las autoridades españolas). Las investigaciones comenzaron inmediatamente. Un Comité Naval de los Estados Unidos atribuyó la tragedia a una explosión externa, una conclusión interpretada por muchos como una mina emplazada frente al buque. El dedo acusador apuntó a una traición española. Por su parte, la investigación de España (que rechazó una investigación conjunta), precisó que se trataba de una explosión interna.
Medios anti-españoles, particularmente los sensacionalistas periódicos Hearst y Pulitzer, enardecieron la opinión pública estadounidense, llevándola a una fiebre de guerra. El Congreso reclamó acciones inmediatas. El Presidente William McKinley cedió a regañadientes ante la presión y pidió al Congreso la declaración de la guerra el 21 de abril, la cual fue aprobada el 25 de abril de 1898.

La guerra duró sólo tres meses y ocasionó unas 400 bajas, entre muertos y heridos, a los Estados Unidos, que a cambio obtuvo las Filipinas, Puerto Rico y Guam (un precio bastante módico si lo pensamos), y se posicionó como una de las naciones dominantes del mundo. Cuba, con unas 100 bajas, obtuvo la tan ansiada independencia. Para España, en tanto, que registró cerca de 600 bajas, se trató de una derrota humillante. Sus flotas del Atlántico y del Pacífico fueron enviadas al fondo del océano, a la par que su prestigio militar y su condición de potencia mundial.
Publicado en: Conflictos belicos, Edad Contemporanea, Historia de España
Dios buscando mi tarea y encuentro esto soy una niña y cada dia q pasa veo como el mundo entero se masacra con palabras. no se dan cuenta que nada es por siempre.. por favor maduren.. disfruten la vida y los que la verdad no lo qieran aser pues matense de verdad no ven que como personas como ustedes los unicos que sufrimos siempre somon nosotros los niños.. por eso algunas veces digo porq crecer si alguun dia voy aser = que ustdes sin corazon odio y avarisiosos. que tienen solamnt habre de orgullo y satisfaccion de siempre querer sentirse superiores que orrible es ser adulto sin(sexo,dinero,popularidad; se termina cuando se es viejo , se viene nueva generaciones).
Escrito : niña con tristesa de ser adulta y pensar como que voy aser algun dia como ustedes
A ver, soy latino y a mi no me interesa España actualmente, no necesito nada de ellos como para ir a golpear puertas soy feliz en mi país. Y tengo amigos españoles y así como en mi país hay gente desagradable allí también, así como hay pandillas en mi país, allí hay atentados terroristas y guerras por territorios. La mafia está en todo el mundo.
Pero se deben hacer cargo de su historia saqueadora.NO vienieron a educar y demás, si la expedición fué con motivo de buscar UNA RUTA COMERCIAL, vamos no hay que ser necios,que el oro que se llevaron jamás lo devolvieron, las vidas masacradas, si los sacrificios que hicieron por civilizaciones debido a sus creencias, se «salvaron» gracias a la colonización hablen de la inquisición y las cruzadas que mató a igual cantidad por religión. PERO todo eso es PASADO. No voy a se tan tonto de «odiar» a la gran mayoría de los españoles que son buenas personas. Lo que sí me produce asco es el imperialismo sucio de los EU, sus bajezas su sistema de expansión y la mente tan degenarada de sus políticos y militares.
Viva Latinoamérica!
Sólo porque algunas mentes enfermizas de España y América se tengan encono, no se tiene que decir que son la mayoría.
España y LatinoAmérica (América Española ó IberoAmérica)tienen mucho en común y mucho por lograr.
En Perú valoramos mucho a España, las inversiones españolas son bienvenidas, el intercambio cultural es intenso, y bueno pues, Lima sigue siendo la «Ciudad Virreinal», Trujillo y Arequipa son españolísimas, sólo por dar unos pocos ejemplos. No somos acomplejados ni alineados. No a los insultos que no traen nada bueno
Lo de discutir entre hermanos latinos, hispanos, como somos los americanos y los españoles (compartimos un mismo estracto cultural y lingüístico, el castellano y el portugués, ambas lenguas hispanas y latinas) me parece de lo más ridículo, el enemigo de América no es España ni tan siquiera Europa, vuestro verdadero enemigo, o si mejor quereis adversario o rival, lo teneis en el norte, son los Estados Unidos, y así mientras los americanos sigais peleando entre vosotros, vendrán los estadounidenses y os expoliaran vuestros tan preciados recursos, y os impondrán políticas, y gobiernos que las lleven a cabo.
Los únicos enemigos en común que tenemos los Hispano-hablantes, son los anglosajones, la lucha es contra ellos; nosotros debemos ser uno solo, a lo largo de la historia nos hemos separado, y ellos se juntaron, nos derrotaron y quitaron territorio, debemos juntarnos y ser uno solo…
Saludos desde Lima ciudad de los Reyes