La Batalla de las Termópilas

Leónidas en las Termópilas

Hace poco, gracias a la película de los 300, la mítica Batalla de las Termópilas volvió a tener gran repercusión entre los aficionados a la historia. La ingente hazaña del héroe Leónidas fue conocida por todos. Nos situamos entre el 17 y el 19 de septiembre del 480 a.C. En aquellos días se produciría uno de los más brillantes ejemplos de valor y sacrificio de la historia de la Humanidad.

Liderados por el gran rey espartano Leónidas, entre 6400 y 6700 griegos procedentes de todas las ciudades-estado del país, habían resistido la embestida de un gran ejército persa al mando del temible Jerjes I. Para continuar su hazaña, más que heroica, los griegos se instalaron en el conocido y estrecho Paso de las Termópilas.

En el 480 a.C. aquel paso sólo tenía apenas unos 100 metros de ancho, desde las montañas de la cara sur a las aguas del Golfo de Malis. El único camino entre Tesalia y Grecia pasaba por aquel sinuoso desfiladero, y por tanto, se trataba de una sabia y dramática elección para poder frenar el imparable avance de los persas. Termópilas significa «puertas calientes», ya que en la región existían fuentes de aguas termales.

Jerjes esperó hasta 4 días antes de lanzar su ataque. Las estimaciones de la magnitud del ejército persa varían enormemente, pero los estudios más modernos creen que constaba de unos 250.000 hombres. Los griegos formaron en su tradicional falange, y lograron ir resistiendo las acometidas de los persas, con la pérdida de muchos hombres.

Al segundo día, el propio Jerjes encabezó el asalto de los persas con su guardia personal, un poderoso contingente de más de 10.000 hombres conocidos como los Inmortales. Pero los griegos continuaron resistiendo, y se cree que en este día cayeron más de 50.000 soldados persas. Sus arcos no podían atravesar los carros blindados de los griegos, y caían sin poder hacer nada en el cuello de botella que formaba el paso.

Monumento a Leónidas en el desfiladero

La falta de protección de la armadura persa les hacía perder muchos hombres en la lucha cuerpo a cuerpo. Los hóplitas griegos estaban mucho mejor equipados y capacitados para luchar cara a cara con sus adversarios. Este fracaso encolerizó enormemente a Jerjes, hasta tal punto que llegó a ejecutar a alguno de sus comandantes.

Fue entonces cuando Efialtes, un traidor griego, informó a los persas de la existencia de un camino de cabras en las montañas que protegía el flanco izquierdo de los hombres de Leónidas. Jerjes no perdió el tiempo y envió a uno de sus comandantes, Hydarnes, a atacar a los griegos por ese flanco.

Leónidas había dejado a unos 1000 voluntarios beocios vigilando la retaguardia griega, pero, al alba del tercer día, y por sorpresa, una lluvia de flechas persas los inundó. A pesar de su posición desesperada, Leónidas continuó resuelto a defender el paso. Pero antes, quiso preguntar a sus hombres quiénes lo seguirían hasta el fin, aún a sabiendas de que la muerte parecía segura.

Trescientos espartanos se quedaron con el héroe. Sabiendo que no tenía ninguna esperanza de sobrevivir, Leónidas avanzó sin miedo en formación de falange. Los griegos lucharon hasta romper sus lanzas y espadas. Lucharon lanzando rocas al enemigo, con sus manos, con sus dientes. En este ataque a cuerpo descubierto murió Leónidas.

Fue en este preciso momento cuando los espartanos huyeron hacia la colina de Kolonos. Los persas y sus arqueros hicieron llover sus flechas sobre las posiciones griegas. Los pocos supervivientes fueron masacrados. El cuerpo de Leónidas fue decapitado y crucificado, y sus huesos no regresaron a Esparta hasta muchos años después.

Aunque no pudieron detener el avance de los persas, el valor y el arrojo de los soldados griegos que dieron su vida por la patria en las Termópilas hizo que más tarde, todos los estados griegos reunieran una gran fuerza militar para infligir una derrota decisiva sobre el imperio persa. Aquellos que tuvieron el honor de caer en el campo de batalla del estrecho paso, lograron, años más tarde, la victoria más importante de sus vidas: la gloria.

Publicado en: Edad Antigua, Historia de Grecia

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3 comentarios

  1. Ernesto dice:

    Jajajaja se nota que esos dos basan su conocimiento de la historia en la pelìcula 300 xD
    Jajajaja me causa mucha gracia!!

  2. jd dice:

    los espartanos lucharon hasta la muerte pork esa era su ley.lo de k huyeron es una mentira inventa por los persas pa dejar a los espartanos por gallinas.

  3. fernando dice:

    el final no fue aci los persas no se atrevian aluchar cuerpoa cuerpo con espartanos por du fiero fervor y jerjes los decicidio abatir desde lejos con sus arkeros y cuandol los reodearon eran focios(siervos) y estos al ver alos inmortales se retiraron del lugar sin pelear leonidas mandoa casa alos aliados griegos para informar atoda grecia lok avia pasado y el se kdo consus 300 hombres k fureron avatidos por flechas…

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