Espartaco, el esclavo que se levantó contra Roma

Espartaco

¿Quién no ha llegado a oír nunca el nombre de Espartaco?. Aquella gran película, protagonizada por Kirk Douglas, y que daba vida al mítico esclavo rebelde que quiso levantarse contra el poder opresor de los romanos. Aquella última gran revuelta de esclavos tuvo lugar en Italia, 125 años después de que Aníbal hubiera asolado aquella misma zona.

La revuelta, encabezada por Espartaco, un esclavo tracio con excelentes habilidades de liderazgo, fue aplastada después de que Roma se la tomara en serio, ya que varios de sus ejércitos fueron derrotados por las tropas rebeldes de Espartaco. Muchas preguntas siguen aún en pie sobre la revuelta de Espartaco, y los historiadores, a menudo, difieren en sus respuestas.

La revuelta comenzó en Capua, cuando los esclavos Espartaco y Crixo el galo, escaparon de la escuela de gladiadores con varias docenas de otros esclavos. Espartaco había sido vendido como esclavo para luchar como gladiador en la arena romana. Aunque no hay controversias sobre su origen tracio, los historiadores especulan sobre cómo llegó a convertirse en esclavo.

Algunos piensan que Espartaco pudo ser capturado por los romanos durante sus batallas con los griegos, o también pudo haber servido como un soldado romano desertor, ocupándose del bandidaje. Esto explica el hecho de que Espartaco conociera las tácticas y el armamento romano.

Los esclavos prófugos tomaron camino hacia el Monte Vesubio, y establecieron un campamento en una de sus empinadas colinas. Otros esclavos y algunos hombres libres, hartos del yugo opresor de Roma, se unieron a Espartaco, formando un ejército de 70.000 hombres. El Senado, en primera instancia, envió sólo a 3000 hombres para destruir el campamento y poner fin a la revuelta. Sin embargo, Espartaco se burló de ellos, los atacó por la retaguardia, y los derrotó.

La intención de Espartaco era regresar a su hogar y convertirse en un hombre libre. La ruta que planificó era marchar hacia el norte, hasta los Alpes, para así poder llegar a su tierra de origen. Sin embargo, Crixo, convenció a Espartaco de volver al sur y saquear las grandes fincas romanas, los latifundios.

En el 72 a.C, Roma, ahora sí, envió tres ejércitos contra los esclavos rebeldes. Crixo, liderando uno de los grupos, fue derrotado y asesinado. Sin embargo, los otros dos ejércitos consulares fueron derrotados por Espartaco, que procedió a matar a todos los presos romanos. Al mando de 100.000 hombres, tomó la determinación de marchar de nuevo hacia el norte, amenazando a la misma Roma.

Sin embargo, a pesar de derrotar a dos veteranos ejércitos romanos, Espartaco tomó rumbo de nuevo al sur, acampando en Reghium. Allí pagó una gran cantidad de dinero a los piratas cilicios para poder llevar a cabo el transporte de su ejército, incluyendo a mujeres y niños, así como a su propia esposa. Sin embargo, los esclavos fueron traicionados, y los piratas se marcharon con el dinero, dejando en la estacada a Espartaco. Las especulaciones llevan a pensar que el cónsul romano Craso había pagado a los piratas para traicionar a Espartaco.

Marco Craso, protegido de Sulla y uno de los romanos más ricos, recibió el testigo para liderar el Senado, con la plena intención de destruir de una vez por todas el ejército de esclavos de Espartaco. Sus tropas avanzaron hacia el sur, rodeando al rebelde, quien había construido una serie de fortificaciones a la espera de la llegada de Roma.

Aunque Espartaco se defendió lo indecible, fue derrotado por Craso. Cuenta la leyenda que Espartaco murió en la batalla, pero su cuerpo nunca fue encontrado. Craso, encolerizado por no poder hallar el cuerpo sin vida de Espartaco, mandó crucificar a todos los 6000 prisioneros  que quedaron tras la batalla, a lo largo de la Via Appia que une Capua con Roma.

Otros 5000 esclavos que habían conseguido huir de Craso, marcharon hacia el norte, pero fueron derrotados por Pompeyo, quien había vuelto de España para ayudar a hacer frente a la revuelta de esclavos. Espartaco ni ninguno de sus jefes se habían fijado una meta definitiva, a excepción de su intención de regresar a sus casas. Al crecer su ejército, y comenzar a faltar los recursos, la fuerza de Espartaco se debilitó. Si no llega a ser así, la historia quizás hubiese cambiado su curso…

Publicado en: Edad Antigua, Historia de Roma, Personajes históricos

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7 comentarios

Comments RSS

  1. jo se luis dice:

    al no encontrar el cuerpo se comvirtio mas en una leyenda

  2. gabi dice:

    pobre esparcato sufrio mucho,y solo tubo 2 años de un poco de libertad,sufria bastante toda la gente de aquella epoca,menos el emperador.

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