Los acuerdos de Bretton Woods

acuerdos de Bretton Woods

Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos emergió como la gran potencia económica.

El país se convirtió en la primera potencia mundial, ya que el impacto de la guerra en su territorio fue mínimo y su industria manufacturera se benefició enormemente de la venta de armas a los países europeos en conflicto. Estados Unidos producía la mitad del carbón mundial, dos tercios del petróleo y el 50% de los recursos eléctricos.

Los Acuerdos de Bretton Woods consolidaron esta hegemonía, que ha perdurado hasta nuestros días.

Situación mundial antes de los acuerdos de Bretton Woods

Justo antes de los Acuerdos de Bretton Woods, el mundo se encontraba en una situación de gran inestabilidad y crisis, marcada por los efectos devastadores de la Segunda Guerra Mundial, que aún estaba en curso.

Europa, centro de la mayor parte de los combates, estaba en ruinas. La infraestructura, las ciudades, y las economías de países como Alemania, Francia, y el Reino Unido estaban gravemente dañadas. La capacidad de producción había caído drásticamente, y muchas naciones estaban al borde de la bancarrota.

Antes de la guerra, Europa había sido el centro del poder económico y político mundial. Sin embargo, el conflicto debilitó profundamente a las potencias europeas, abriendo el camino para que Estados Unidos asumiera un papel de liderazgo global.

Mientras Europa era devastada, Estados Unidos experimentaba un auge económico. Estados Unidos había acumulado la mayoría de las reservas de oro del mundo, lo que le dio una posición privilegiada para influir en el nuevo orden económico que se estaba gestando.

El sistema de patrón oro, que había dominado las finanzas internacionales desde el siglo XIX, colapsó durante la Gran Depresión y no había sido restablecido. Esto creó un vacío en el sistema monetario internacional, generando inestabilidad en las tasas de cambio y dificultando el comercio internacional.

En ausencia de un sistema monetario estable, muchos países habían devaluado sus monedas para tratar de ganar competitividad en el comercio internacional. Esto había conducido a una especie de «guerra de divisas», donde las naciones competían entre sí a través de devaluaciones, lo que agravó la crisis económica global.

A medida que la Segunda Guerra Mundial se acercaba a su fin, las tensiones entre las potencias aliadas empezaban a emerger, especialmente entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Estas tensiones sentarían las bases para la Guerra Fría.

Millones de personas estaban desplazadas o vivían en condiciones de extrema pobreza debido a la guerra. Había una necesidad urgente de reconstrucción y de asistencia humanitaria a gran escala.

Los Acuerdos de Bretton Woods

El mundo necesitaba un nuevo sistema económico global que evitara los errores que llevaron a la Gran Depresión y la guerra. Esto incluía la creación de instituciones internacionales que pudieran regular el comercio, las finanzas y promover la estabilidad económica.

Este escenario de caos, destrucción y necesidad de reconstrucción fue el contexto en el que las principales potencias del mundo se reunieron en Bretton Woods en 1944, con la intención de establecer un nuevo marco económico internacional que evitaría futuros conflictos y estabilizaría la economía global.

Esta reunión, conocida como la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas, comenzó el 1 de julio de 1944 y se extendió por 21 días, concluyendo el 22 de julio, en Bretton Woods, New Hampshire.

En este encuentro se establecieron las bases para un nuevo orden económico mundial que regularía las relaciones financieras y comerciales entre los países más industrializados.

Los dos principales actores en la conferencia fueron Gran Bretaña y Estados Unidos, representados por los influyentes pensadores John Maynard Keynes y Harry Dexter White, respectivamente. Sin embargo, las propuestas estadounidenses, lideradas por White, prevalecieron en las decisiones finales, posicionando a Estados Unidos en el centro del nuevo orden económico.

White y Keynes
White y Keynes

Participaron 44 países en la conferencia, aunque con situaciones particulares, como la de India, que aún formaba parte del Imperio Británico, o el bloque comunista liderado por la URSS, que se negó a firmar los acuerdos. China, que inicialmente ratificó los acuerdos, se retiró en 1949 tras la revolución maoísta.

De esta conferencia surgieron acuerdos fundamentales para el futuro económico mundial.

El dólar estadounidense se estableció como la moneda de referencia global, y el sistema monetario internacional adoptó un tipo de cambio fijo vinculado al dólar. Este sistema estaba respaldado por el oro, con un precio fijo de 35 dólares por onza, lo que permitía a Estados Unidos cambiar dólares por oro sin restricciones.

El resto de los países fijaron el valor de sus monedas respecto al dólar, con una banda de fluctuación del 1%. Esta ventaja fue posible gracias a que Estados Unidos poseía el 80% de las reservas mundiales de oro.

Con la adopción del dólar como estándar, se descartó la propuesta del economista inglés Keynes, quien abogaba por la creación de una nueva divisa internacional, el bancor.

Este sistema requería una institución internacional para supervisar y regular las operaciones financieras. Así nació el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo objetivo también era promover el comercio internacional. Como parte de este nuevo sistema, se creó el Banco Mundial, que surgió del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento. Ambas instituciones establecieron sus sedes en Washington.

Finalmente, se sentaron las bases para lo que más tarde se convertiría en la Organización Mundial del Comercio (OMC) a través del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio, firmado en 1958.

Influencia de los Acuerdos de Bretton Woods en la actualidad

Los Acuerdos de Bretton Woods, firmados en 1944, han tenido una influencia duradera en la economía global, y su legado sigue presente hoy en día, aunque el sistema original ha evolucionado considerablemente:

1. Instituciones Financieras Internacionales

  • Fondo Monetario Internacional (FMI): El FMI, creado en Bretton Woods, sigue siendo una institución clave en la economía mundial. Su función principal es proporcionar asistencia financiera a países con problemas de balanza de pagos y promover la estabilidad financiera global. Hoy, el FMI juega un papel crucial en la vigilancia de la economía global, el asesoramiento en políticas y la provisión de préstamos a países en crisis.
  • Banco Mundial: También nacido de Bretton Woods, el Banco Mundial se ha convertido en una de las principales fuentes de financiación para proyectos de desarrollo en todo el mundo. Su misión ha evolucionado para incluir la reducción de la pobreza, el desarrollo sostenible y el apoyo a los países en vías de desarrollo para mejorar su infraestructura, educación, salud y otros sectores.

2. El Dólar como moneda de reserva internacional

  • Hegemonía del dólar: Aunque el sistema de Bretton Woods, que vinculaba el dólar al oro, terminó en 1971 cuando Estados Unidos abandonó la convertibilidad del dólar en oro, el dólar sigue siendo la principal moneda de reserva del mundo. Esto significa que la mayoría de las transacciones internacionales y reservas de divisas de los países se mantienen en dólares, dándole a Estados Unidos una influencia significativa en la economía global.
  • Impacto en el comercio y las finanzas globales: La preeminencia del dólar facilita el comercio internacional y las inversiones, pero también significa que las políticas económicas de Estados Unidos, como los cambios en las tasas de interés de la Reserva Federal, tienen un impacto global.

3. Sistema monetario internacional

  • Flexibilidad de tipos de cambio: Aunque el sistema de tipo de cambio fijo de Bretton Woods ya no existe, la creación de un marco para la cooperación monetaria internacional ha influido en el actual sistema de tipos de cambio flexibles. Muchos países permiten que sus monedas fluctúen libremente en el mercado, aunque algunos aún optan por sistemas de cambio fijo o administrado.
  • Coordinación Internacional: Bretton Woods estableció la necesidad de coordinación económica internacional, un concepto que sigue siendo fundamental en el G20, el G7 y otras plataformas donde las grandes economías se reúnen para discutir políticas económicas y financieras.

4. Comercio internacional

  • Fundación de la OMC: Aunque la Organización Mundial del Comercio (OMC) fue creada en 1995, sus raíces están en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), que se basó en los principios acordados en Bretton Woods. La OMC es hoy la principal organización que regula el comercio internacional, promueve la liberalización comercial y resuelve disputas comerciales entre países.
  • Globalización y liberalización comercial: Los principios de Bretton Woods han fomentado la globalización económica, promoviendo el libre comercio y la interconexión de las economías. Esto ha llevado a un crecimiento sin precedentes del comercio internacional, aunque también ha generado debates sobre la equidad y los efectos de la globalización en diferentes regiones y sectores de la sociedad.

Podría hablarse, y los más críticos lo hacen, que este nuevo sistema surgido tras la guerra solo ha servido para aumentar las desigualdades sociales, las diferencias entre países desarrollados y subdesarrollados, pero la economía está en constante evolución, y aparejado a ello deben ir las reformas de viajes instituciones.

Mientras tanto, es indudable que instituciones como el FMI o el Banco Mundial son instituciones necesarias, como lo es la estabilidad del dólar, como referencia mundial entre las divisas, para el desarrollo económico global.

Publicado en: Edad Contemporanea

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