Sigerico, rey de los visigodos

Sigerico Rey Godo

El reinado de Sigerico es uno de los más breves dentro de la historia de los reyes visigodos, pues apenas siete días ostentó el poder sobre su belicoso pueblo tras la muerte de Ataúlfo.

Los planes del antecesor de Sigerico pasaban por la creación de un nuevo reino para los godos, al que llamarían Gotia, y que tanto habían ilusionado a su pueblo no pudieron llevarse a cabo debido a que las negociaciones de Ataúlfo con Roma fueron del todo inútiles y su fallecimiento terminó por enterrar tal voluntad. Sigerico fue nombrado como rey de los visigodos por aclamación, siendo la primera vez que un rey visigodo tomaba su corona dentro de las fronteras de Hispania.

La primera cualidad que sus súbditos advirtieron del nuevo monarca fue su falta de diplomacia, y no es de extrañar ya que sus principales apoyos para ser nombrado rey fueron los nobles más favorables a una guerra directa con la sempiterna Roma. Así llegó su primer edicto, en el que condenaba a la pena capital a los seis vástagos de Ataúlfo con la pretensión de que ninguno de ellos pudiese llegar a reclamar el trono en nombre de su fallecido padre.

Tras esta crueldad Sigerico continuó su terrible plan acusando a Gala Placidia, viuda de su antecesor y hermana del emperador Honorio, de ser una de las responsables de la poca belicosidad que Ataúlfo mostró ante los romanos, y fue humillada públicamente, además de ser obligada a caminar por más de 24 km junto al resto de esclavas bajo la vigilancia del propio Sigerico.

Pronto fueron reunidas todas las tropas visigodas con la intención de lanzar un gran ataque sobre Roma que bien pudo haber tenido éxito en base a la gran cantidad de efectivos y de población bárbara (suevos, alanos y vándalos) que vivía en Roma, ya debilitada por las incursiones de Ataúlfo y Alarico. Pero los afines a Walia, a quien consideraban como el sucesor legítimo de Ataúlfo y aquellos que querían terminar las hostilidades contra el imperio (con la esperanza de firmar acuerdos favorables en el futuro) dieron al traste con el plan y asesinaron a Sigerico al séptimo día de su reinado.

El reinado de horror y crueldad de Sigerico duró escasamente siete días, y debido al malestar general que dejó tras de sí nadie puso ninguna pega ni objeción no sólo a su asesinato, sino a la legitimidad de Walia como siguiente rey de los visigodos. Con Walia volvía a restablecerse el linaje baltingo y el pueblo visigodo se encaminaba a su nueva tarea esta vez lejos de Roma, la de expulsar a los demás pueblos bárbaros del territorio de Hispania.

Publicado en: Edad Antigua, Historia de España

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