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El incidente de la tajada de sandía

La estupidez del hombre ha quedado reflejada en numerosas ocasiones. Conflictos históricos que se desarrollaron única y exclusivamente por actuaciones absurdas. El incidente de la tajada de sandía es uno de ellos. Una muestra de la arrogancia más absoluta que como consecuencia originó la primera invasión estadounidense en Panamá.

Nos situamos en la ciudad de Panamá, el 15 de abril de 1856. Por aquellas fechas el Tratado Mallarino-Bidlack firmado en 1846 había creado un cierto malestar entre la población local y los estadounidenses. Este tratado daba derecho de tránsito a través del Istmo de Panamá, pero además, otorgaba una serie de trato preferente a los ciudadanos estadounidenses por encima del resto, incluso los europeos afincados allí (a excepción de los ingleses). Al parecer, y como es obvio, ésto no gustaba demasiado.

A todo ésto se sumaría el malestar general frente a los problemas económicos que el Ferrocarril de Panamá había traído tanto a comerciantes como a campesinos.

Todo ello originó un cierto rencor a  los norteamericanos, pues además éstos solían emborracharse y tratar despectivamente a todo aquel que no fuera estadounidense (o inglés), actuaciones que no hacían más que incrementar ese malestar general.

Estos datos creaban en ese día de abril un buen caldo de cultivo para la confrontación. Un estadounidense llamado Jack Olivier, paseaba bastante borracho con unos cuantos amigos por el mercado de la ciudad. Allí, el estadounidense decidió tomar una tajada de sandía de uno de los puestos, negándose posteriormente a pagar los 5 centavos que el vendedor le demandaba. La fuerte discusión que aconteció tras el desplante del extranjero terminó con un disparo del mismo a uno de los lugareños. Acto seguido salió corriendo y escapó del lugar.

La población local estalló, pues no podían ni querían permitir más comportamientos humillantes a su pueblo. Por este motivo decidieron pasar a la acción.

Justo en ese momento llegaba a la estación un tren cargado de estadounidenses provenientes de la ciudad de Colón. Estos salieron en defensa de sus compatriotas y a partir de ese momento el incidente se transformó en una auténtica batalla campal.

Los panameños habían tomado el control. Superaban en número a los extranjeros y comenzaron a quemar todos aquellos lugares en los que éstos se escondían.

Lo que en un principio parecía una reyerta entre civiles de ambas nacionalidades comenzó a adquirir mayor importancia, y es que las fuerzas armadas de cada país comenzaron a involucrarse poco a poco. Fuerzas que contaban con armas potentes y que por tanto extendieron el conflicto hasta 3 días.

El incidente se cobró la vida de 18 personas y hasta 28 heridos.

A pesar de que los cónsules de países como Francia o Reino Unido apoyaban la versión en la que los estadounidenses habían originado el conflicto, lo cierto es que las mediaciones y consecuencias del incidente favorecieron más a EEUU que a la población local.

Las disputas y confrontaciones en esta mediación dieron como resultado una invasión de Estados Unidos al istmo, ya que según estos, el gobierno vigente no era capaz de proteger los intereses estadounidenses en esa región.

La invasión duró 3 días, tiempo suficiente para que las autoridades locales se dispusieran a negociar. Fruto de esta negociación sería el Tratado Herrán-Cass, un tratado en el que se exculpaba a Estados Unidos de cualquier culpa y se obligaba a pagar 412 mil dólares por parte de Nueva Granada. Además de esto también se cedía el control de unas cuantas islas para que los norteamericanos pudieran montar bases militares en esa región.

Foto vía: historiadiplomado.wikispaces.com