La batalla de Verdún, la más larga de la Primera Guerra Mundial

Batalla de Verdun

La Batalla de Verdún, en 1916, fue la batalla más larga de la Primera Guerra Mundial. Las bajas francesas en este enfrentamiento, y su impacto en el ejército francés, fueron las principales razones que movieron a los británicos a iniciar la Batalla de Somme, en julio de 1916, en un esfuerzo por aliviar la presión alemana sobre los franceses en Verdún.

La Batalla de Verdún comenzó el 21 de febrero de 1916 y concluyó el 16 de diciembre de 1916, erigiendo al General Philippe Pétain en héroe de Francia.

El ataque fue concebido por Jefe del Estado Mayor Alemán, von Falkenhayn. Éste quería exterminar las tropas enemigas con un ataque masivo sobre una estrecha franja de tierra con hondo valor sentimental histórico para los franceses, Verdún. El área alrededor de Verdún contenía veinte fortificaciones principales y cuarenta más pequeñas, las cuales habían defendido históricamente la frontera oriental de Francia, siendo modernizadas en los primeros años del siglo XX.

Falkenhayn estaba convencido que los franceses defenderían las posiciones a toda costa para evitar una humillación nacional, y que este empecinamiento acarrearía la aniquilación de sus fuerzas, cambiando el curso de la guerra. La teoría de Falkenhayn era razonable, las fortificaciones jugaban un rol fundamental en la moral francesa, y sus defensores estaban dispuestos a sacrificar hasta el último hombre a fines de repeler a los alemanes. No obstante, el plan de Falkenhayn había subestimado la resistencia de los franceses, estimado que las mayores bajas las llevarían los galos, en lugar de los alemanes.

batalla de Verdun

Las fortificaciones se habían debilitado, dado que el Alto Mando francés había reasignado las municiones de las fortalezas a otras áreas en el frente occidental. A su vez, no se habían completado las excavaciones para trincheras defensivas. Los oficiales de rango en las fortificaciones del área de  Verdún presentaron quejas a Joffre sobre el estado de las defensas de la zona, pero éste rechazó sus reclamos.

140.000 soldados alemanes comenzaron el ataque apoyados por 1.200 piezas de artillería que dispararon 2.500.000 proyectiles sobre la región de Verdún. 1.300 trenes de municiones fueron necesarios para abastecer estas armas. Los alemanes también poseían una supremacía aérea total, con 168 aviones situados en la zona, la mayor concentración de aviones en la historia hasta ese momento. En contrapartida, los franceses sólo contaban con 30.000 soldados para defender sus líneas. El 21 de febrero, fecha del comienzo de las hostilidades, 1000 piezas de artillería alemanas dispararon sobre una franja de 9.5 Km. a lo largo del frente francés.
 
La ofensiva alemana, y la subsiguiente batalla, duraron más de 300 días. En esta batalla hizo su debut el tristemente célebre lanzallamas, utilizado como una cortina de protección para el avance de los alemanes mientras peleaban centímetro a centímetro los 13 Km. necesarios para capturar Verdún. Para el 25 de febrero, habían tomado 10.000 prisioneros franceses. Para sorpresa de los alemanes, la enorme fortaleza de Douaumont, considerada la más poderosa del mundo, era defendida por sólo 56 veteranos artilleros reincorporados al servicio, que no opusieron resistencia alguna. El público francés no supo de inmediato acerca de la caída de Douaumont; de hecho, algunos periódicos parisinos ni siquiera publicaron alguna vez la pérdida de esta fortificación, afirmando que la batalla de Verdún era favorable para los franceses, aún cuando el fuerte de Douaumont distaba sólo a 8 kilómetros de Verdún.

Philippe Pétain lideró la defensa de Verdún, enfrentándose a una situación extremadamente difícil. Sólo había un camino hacia Verdún desde el exterior, y sumamente precario, con sólo seis metros de ancho, con lo que los vehículos apenas podía pasar uno al lado del otro. Sin embargo, a lo largo de esta carretera, 25.000 toneladas de suministros fueron trasladadas a Verdún, junto a 90.000 soldados. 6.000 vehículos fueron utilizados para dicha tarea, y se estima que el 66% del ejército francés transitó esta carretera en algún momento durante la batalla para pelear en Verdún. El camino fue bautizado con el nombre de “el Camino Sagrado” por los franceses. Pero, a pesar de los refuerzos, los franceses fueron fuertemente golpeados.

Los alemanes también sufrieron enormes pérdidas. A fines de abril, habían perdido 120.000 hombres, en tanto las bajas francesas ascendían a 133.000.

Con la llegada de la primavera de 1916, Pétain solicitó a Joffre más tropas, pero el pedido fue denegado, pues había dispuesto de esos hombres para el largamente estudiado ataque en Somme. Pétain dejó su lugar al General Nivelle, quien entendía que la estrategia más exitosa era tomar la ofensiva. Para el verano, Francia había alcanzado una ligera supremacía aérea, pero esto no afectaba a la batalla en tierra, donde las bajas de ambos mandos se incrementaban día a día.

Batalla de Verdún

A 240 Km. de distancia, París permanecía ajena a la trágica realidad, la comida abundaba, la información escaseaba, y los teatros ofrecían diversión superficial. Las fábricas se encontraban en plena producción de parafernalia bélica, dándose la paradoja de que un trabajador podía llegar a percibir hasta 60 veces el salario de un soldado francés en el frente de batalla.

Todo esto espoleaba los rumores de revuelta en el diezmado ejército francés.

El 1 de junio de 1916, Alemania lanzó un ataque masivo en Verdún. El 23 de junio, llegaron a menos de 4 Km. de la propia Verdun, pero el ataque flaqueó cuando las tropas alemanas llegaron a su límite físico. El 24 de junio, el bombardeo en Somme podía ser escuchado en Verdún, y con los días, la batalla de Somme concentró la atención militar en el frente occidental. A fines de octubre de 1916, los franceses habían recapturado las fortificaciones de Douaumont y Vaux, pero las tierras circundantes, donde había tenido lugar la batalla, se encontraban arrasada. La batalla de Verdún continuó hasta diciembre, incluso luego que el enfrentamiento en Somme concluyera.

La pérdida de vidas y los heridos fueron enormes. Si bien es probable que nunca se conozca la cifra exacta, se estima que los franceses perdieron más de 360.000 hombres, y los alemanes cerca de 340.000.

Fotos vía: www.i.telegraph.co.uk, www.toptenz.net, www.verdun.westfront.net

Publicado en: Conflictos belicos, Edad Contemporanea

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2 comentarios

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  1. radiohead dice:

    ¡muy buen trabajo me sirvió para la tarea!Como también me enriqueció mi fuente de conocimiento ;D

  2. ernesto dice:

    para compartir con geneveve

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