Hoy queremos hablar de una controversia histórica que siempre me ha rondado la curiosidad. He leído mucho sobre el tema, y no voy aquí a expresar mi opinión personal, sino simplemente a intentar contaros lo que ocurrió en el trascurso de la historia. Seguro que a muchos de vosotros os sonará el dilema del Papa Pío XII y el Holocausto judío, ¿verdad?.
Ha habido artículos que han puesto al pontífice como ejemplo de aquel hombre que logró ocultar en diferentes monasterios y conventos a miles de judíos que podían haber muerto a manos del nacismo y el fascismo. El propio Einstein llegó a reconocer que sólo la Iglesia era la que había tenido el valor y el coraje de defender la libertad moral de las personas.
Sin embargo en muchas ocasiones también hemos podido leer cómo el Papa no criticó la actitud del nacismo durante la Segunda Guerra Mundial. Incluso son muchos los intelectuales de la época que culpan a Pío XII de haber sido colaborador de los nazis, aunque son mucho más veraces las voces que hablan del buen papel del Papa durante la contienda y el holocausto.
Es cierto que antes de ser nombrado Papa, Pío XII estuvo en Alemania, y siempre afirmó que le gustaba aquel país. Sin embargo, su voz siempre estuvo de lado de la paz, condenando la guerra incluso antes de que comenzara. Y si por algo no arremetió más duramente contra los nazis fue por el hecho de no acrecentar aún más la ira que sentían por los judíos y que las consecuencias fueran mucho más cruentas.
Muchos fueron los que criticaron el que no hubiera excomulgado a Hitler, quien se consideraba católico. Pero, ¿aquello hubiera ablandado el corazón del dictador alemán?. En su mensaje de la Pascua de 1940, Pío XII condenó abiertamente los bombardeos nazis, e incluso en el seno alemán se tomó aquel discurso y su homilía de la Navidad de 1941 como una condena del nazismo por parte del Papa, cosa que así era en realidad.
Algunas crónicas cuentan que el Papa Pío XII pudo llegar a salvar de una muerte segura a más de 800.000 judíos de todas las nacionalidades. Es más, días después de la elección de Pío XII como el nuevo Papa, en 1939, los periódicos alemanes comentaban que en Alemania no había sentado muy bien la designación de Pío XII, ya que siempre había estado en contra del nacismo. Las hemerotecas están ahí, y así de claro lo atestiguan.
Foto Vía El Templo de la Luz Interior