Salvador Allende, Presidente democrático de Chile de extracto socialista, murió durante el golpe militar de 1973 liderado por el General Augusto Pinochet, posterior Presidente de facto. Desde entonces, ha tenido lugar una fuerte controversia entre sus seguidores y detractores sobre las causas de sus muerte. Actualmente, la creencia popular se inclina a un posible suicidio, ya que la mayor parte de la evidencia apunta en esa dirección.
El 11 de septiembre de 1973, poco antes de la toma militar del Palacio de La Moneda (palacio presidencial), mientras el sonido de disparos y explosiones repicaba en el aire, el Presidente Salvador Allende realizó en forma radial uno de los llamados más recordados al pueblo chileno, refiriéndose a sí mismo en pasado, hablando sobre su amor a Chile y su gran fe en el futuro. Afirmó que su compromiso con Chile no le permitía tomar la vía de salida fácil (aceptando una oferta de salvoconducto), y ser usado como herramienta de propaganda por aquellos a quienes denominaba «traidores» , dejando en claro que su intención era luchar hasta el final.
Instantes después, Allende estaba muerto. Según un anuncio oficial había cometido suicidio con una ametralladora, y una autopsia catalogó la muerte como suicidio. El arma supuestamente empleada por Allende era un rifle de asalto AK-47 que había recibido como obsequio por parte de Fidel Castro, con una inscripción que rezaba: «A mi buen amigo Salvador de parte de Fidel, quien por diferentes medios intenta alcanzar las mismas metas.»
Esta explicación es ampliamente aceptada hoy en día, incluso por sus familiares e integrantes de su propio partido, tras décadas de silencio y acusaciones a los militares. Esta (hoy en día) aceptación se basa en declaraciones efectuadas por dos doctores del cuerpo del Palacio de la Moneda que fueron testigos de su suicidio: el Dr. Patricio Guijon, quien en aquel momento confirmó los hechos, y el Dr. Jose Quiroga, que hizo lo propio en el año 1999.
La versión oficial de la muerte señala: Aproximadamente a las 1:50 PM hora local, el Presidente Allende ordenó a los defensores de la Moneda rendirse. Los defensores entonces formaron una fila desde el segundo piso que bajaba por las escaleras hasta la puerta de la calle Morande. El presidente caminó a lo largo de esta fila, desde la planta baja hacia escaleras arriba, estrechando las manos y agradeciendo personalmente su apoyo en tan difícil momento. Tras concluir, se dirigió hacia el salón Independencia, ubicado en el ala noreste del segundo piso del Palacio.
Al mismo tiempo, el Dr. Patricio Guijon (miembro del cuerpo de La Moneda) decidió regresar al piso superior para llevarse su máscara de gas como recuerdo. Escuchó un ruido y abrió la puerta del salón Independencia a tiempo para ver al presidente dispararse a sí mismo con su rifle de asalto AK-47. Desde el otro punto del salón, y a través de una puerta abierta, el Dr. Jose Quiroga también fue testigo del suicidio.
Según las diferentes versiones, estas personas presenciaron el suicidio:
Dr. Patricio Guijon – miembro del Cuerpo Médico Presidencial – Sobrevivió
Dr.Jose Quiroga – – miembro del Cuerpo Médico Presidencial – Sobrevivió
Arsenio Poupin Oissel – Asesor Presidencial y miembro del gabinete – Ejecutado pocos días después
Enrique Huerta Corvalan – Intendente del Palacio – Ejecutado pocos días después
David Garrido – Detective (Seguridad Presidencial) – Sobrevivió
Ricardo Pincheira – Detective (Seguridad Presidencial) – Sobrevivió
Pablo Manuel Zepeda Camillieri – Guardaespaldas (Seguridad Presidencial) – Sobrevivió
Como mencionáramos, de estos testigos, sólo el Dr. Guijon habló sobre los eventos inmediatamente después de ocurridos, y fue duramente atacado por hacerlo.
En aquel momento, y por muchos años después, sus seguidores, en su gran mayoría, creyeron firmemente que en realidad había sido asesinado por las tropas que llevaron a cabo el golpe, más precisamente por el General de división Javier Palacios que tras llegar al segundo piso de La Moneda con su ayudante el capitán Gallardo y un grupo de oficiales, intercambió disparos con Allende, y tras ultimarlo, vejó su cuerpo.
En la Plaza de la Revolución de la Habana, el 28 de septiembre de 1973, Fidel Castro dijo a más de un millón de cubanos que Allende había muerto en La Moneda envuelto en una bandera chilena, disparando a sus enemigos con el arma que le había obsequiado. Posteriormente declaró que Allende fue ultimado en combate en los escalones de la entrada del Palacio Presindecial.
En comentarios públicos sobre la muerte de Allende, Fidel Castro sostuvo la historia que había muerto en combate con las tropas chilenas sublevadas, sin embargo, hizo una declaración al presidente venezolano Hugo Chávez sobre el suicidio de Allende en 2002 »No te mates. No hagas como Allende, que era un hombre solo. Tienes la mayor parte de las fuerzas armadas de tu lado. No renuncies, no te rindas.»
Actualmente son pocas las personas que insisten en que Allende fue asesinado por las tropas de Pinochet mientras defendía el palacio. En los años recientes, la teoría del suicidio ha cobrado más fuerza, particularmente con la aparición de nuevos testimonios confirmando el suicido en noticias y entrevistas documentales.