- Historia General - https://historiageneral.com -

Historia de las legiones romanas

En el curso de la historia romana, la legión pasó de ser una fuerza de ciudadanos-soldados a un ejército permanente de soldados no romanos financiado por el Estado. La grandeza de Roma va unida, sin duda, a su poder militar. En este poder militar, la Legión Romana se considera una innovación esencial, que fue evolucionando con los siglos, adaptándose a los desafíos militares.

Comenzó como un ejército de ciudadanos soldados, pasando a convertirse en la República en una serie de tropas de voluntarios. En la época imperial, las legiones llegaron a estar financiadas incluso por el Estado.

Al igual que Grecia, la geografía de Italia imponía a las ciudades-estado italianas la necesidad del desarrollo de pequeñas unidades de combate. Estas primeras unidades se componían de ciudadanos-soldados, voluntarios escogidos por los comandantes. Precisamente, Legión proviene de la palabra «legere», que significa escoger.

Después de la derrota inicial de Roma con los Samnites, las necesidades militares dieron lugar a la creación de las primeras legiones. Una de sus principales características era su capacidad para cerrarse, casi como un puño, cuando sentía las debilidades del enemigo.

Estas primeras legiones estaban compuestas de cuarenta unidades de combate, con el apoyo de la caballería ligera. Dispuestas en tres líneas, el primer rango de la legión se componía de los más jóvenes, hombres recién entrenados y armados con lanzas y espadas. La segunda categoría la ocupaban tropas más recias, y la tercera la conformaban los más veteranos, armados con jabalinas.

El comandante de cada legión era un cónsul, asistido por seis tribunos y seis centuriones. Diez cohortes de 420 hombres cada una componían la infantería de la legión. Con las reservas de la tropa y la caballería, el ejército estaba compuesto de unos 10.000 hombres. El sistema de la legión se manifestó con éxito por primera vez en la batalla contra Pirro en el 281 a.C

Gaius Marius sirvió como cónsul durante siete veces, algo nunca visto y sin precedentes, durante los cuales instituyó varios cambios significativos en las legiones. Los historiadores se refieren a menudo con el término «personal militar» para designar a las legiones equipadas con el propio dinero de Marius. Gaius Marius contrató hombres sin tierras, con la promesa de una futura compensación de tierras y bienes.

Obligados a llevar cargas pesadas, sus legionarios son conocidos a menudo como «las mulas de Marius». Marius mejoró el uso de la lanza, así cómo algunas tácticas de las legiones en la batalla. Su poder inspiraba el respeto suficiente para recibir la lealtad absoluta de sus soldados, y el del Estado mismo, creando temor y consternación en el Senado.

Bajo el poder de Julio César, las legiones llegaron a contar con aliados y tropas auxiliares, que se reflejaron en una gran formación de infantería y una caballería pesada. Además, la guerra púnica había dejado valiosas lecciones tácticas en la batalla, todas ellas tomadas de Aníbal, como el acompañamiento y las maniobras de envolvimiento.

A finales de la guerra civil en la que Octavio derrotó a Marco Antonio y a Cleopatra, había sesenta legiones en todo el imperio. Las legiones de Augusto disminuyeron a 28, y comenzaron a ser financiadas por el Estado. Bajo el imperio de Augusto, la expansión de las vías romanas permitió la rápida dispersión de las legiones, ya que se hacía necesaria ante las revueltas populares.

Así pues, el ejército romano contribuyó a ampliar el comercio y la romanización de antiguas comunidades. Durante el siglo III, el poder y la cohesión de las legiones comenzó a disminuir. Sin embargo, durante cinco siglos, la legión romana ha demostrado ser la unidad militar más formidable del mundo antiguo.