Las dictaduras del sur de Europa en los años 20

Marcha a Roma de Mussolini

La I Guerra Mundial había tenido efectos muy graves en la economía europea por la pérdida de activos fijos y financieros, disminución de inversores extranjeros y quiebra de la producción agrícola e industrial. Además se agravaron en Alemania por los pagos internacionales a las que se vio obligada a hacer frente como gran derrotada del conflicto. Como consecuencia de todo ello, la economía en tiempos de paz comenzó con una fuerte inflación, grandes déficits presupuestarios y monedas desestabilizadas.

Pero aquellos años de posguerra también vivieron tiempos de tensión social avivados por la frustración que producía el haber entregado tanto a nivel personal sin haber recibido nada a cambio. Las clases medias eran ahora más pobres, había más diferencia de clases, las protestas revolucionarias del movimiento obrero eran cada vez más frecuentes y además habían de enfrentarse a las duras medidas de ajuste con las que se pretendía reavivar la economía.

Todo ello era caldo de cultivo suficiente para alimentar los radicalismos extremistas y los sentimientos nacionalistas.

El fascismo en Italia

En Italia toda la crisis de posguerra vino acompañada de una frutración nacionalista producida por no haber logrado los objetivos de expansión territorial que se pretendía con la entrada en la Guerra y que les fue prometido por los Aliados en caso de victoria. Este sentimientos de frustración más la inflación, el déficit presupuestario y el hundimiento de la moneda nacional desembocó en diferentes huelgas que un Gobierno constitucional impotente se vio incapaz de contener.

En tal situación emergió la figura de Benito Mussolini quien creó en marzo de 1919 los “fascios de combatimento” (milicias nacionalistas violentas) para establecer una dictadura que acabase con todo el desorden social, restaurase la economía y engrandeciese a la nación.

La lucha contundente contra la revolución comunista, contra el pacifismo de la Sociedad de Naciones y las democracias parlamentarias, y su interés por frenar los desordenes en las calles le granjeó numerosas simpatías en el ejército y los carabinieris.

En 1921 esta lucha se trasladó al campo de la política al fundar su propio partido. Aunque su primera representación parlamentaria fue exigua, su fama y la confianza en sus ideas y acciones fue creciendo lo que le llevó a reclamar primero la disolución del Parlamento (1922) y luego organizar una marcha sobre Roma.

Ante la posibilidad de una guerra civil el rey Victor Manuel II encargó la formación de gobierno al propio Mussolini quien poco a poco fue implantando su dictadura (censura en la prensa, persecución de enemigos políticos y expediciones punitivas).

En enero de 1924 el Parlamento fue disuelto y en las siguientes elecciones los fascistas obtuvieron una mayoría aplastante. En enero de 1925 se anunció un modelo totalitarioy un año después el Gobierno ya tenía todo el poder en sus manos.

Para saber más:

La dictadura en España

El Gobierno constitucional se había mostrado incapaz de dar paz a la zona que controlaba en su protectorado en Marruecos. Por otro lado, la economía golpeaba con dureza a una sociedad española cada vez más frustrada y desencantada de los partidos políticos que la representaban.

En una situación así y en un país con una cierta tradición militar “golpista” no es de extrañar que un nuevo Golpe de Estado fuera bien visto por la sociedad e incluso apoyado por el Monarca, como así ocurrió  en el Golpe de 1923 del general Primo de Rivera.

Miguel Primo de Rivera y Alfonso XIII

El rey Alfonso XIII y Miguel Primo de Rivera

Lejos de pretender una nueva forma de Gobierno el objetivo era ser un gobierno provisional de corte reformista que luchara contra los desordenes sociales y la crisis económica para luego dejar paso a un gobierno alternativo.

Durante su gobierno se resolvió la crisis de Marruecos, se mejoró la economía pero empeoró las relaciones internacionales, aunque por contra restableció el orden sociala costa eso sí de aplicar unas medidas represivas importantes que luchaban contra el sindicalismo revolucionario y el comunismo.

En 1930 Primo de Rivera dimitió sin haber encontrado un sistema de gobierno alternativo de garantías, hueco que se aprovechó en 1931 con el establecimiento de una República.

Para saber más: el Golpe de Estado de Primo de Rivera

La dictadura en Portugal

Desde 1910 en que se instaurara la I República en Portugal, el país vivió continuas situaciones de crisis y tensión social motivadas por el enfrentamiento entre unos gobernantes que intentaban implantar políticas de radicalismo anticlerical y fuerzas contrarrevolucionarias más conservadores que formaban monárquicos y republicanos moderados.

La entrada del país en la I Guerra Mundial los enfrentó además al ejército el cual intentó hasta en tres ocasiones sustituir al gobierno republicano por una dictadura militar. El principio del año 1919 vio lo que era una breve guerra civil en el país que acabó con la reinstauración de la democracia republicana aunque dentro de un creciente malestar social.

El triunfo conseguido por Primo de Rivera en España dio nuevos bríos al ejército portugués que lanzó desde el norte de Lisboa, en mayo de 1926, un nuevo Golpe de Estado con el que se implantó una dictadura militar.

Antonio Oliveira Salazar

Antonio de Oliveira Salazar

No obstante, una pésima gestión llevó al gobierno al Dr. Oliveira Salazar, un inteligente político, profesor y catedrático, que consiguió con sus medidas mejorar la situación financiera del país para desde entonces instaurar un “Estado nuevo”, en la práctica, una dictadura personal lejos del liberalismo y de carácter anticomunista, que le permitió estar en el poder hasta 1968.

Publicado en: Edad Contemporanea

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