¿Qué fue la Ley Seca?

Ley Seca

Entre los años 1920 y 1933 estuvo en vigor en Estados Unidos la Ley Volstead (Enmienda 8), popularmente conocida como “Ley Seca” porque su función era la prohibición de la fabricación, distribución y venta de bebidas alcohólicas, aunque no las incluía a todas sino sólo a aquellas que tenían una graduación superior al 5%. La ley entró en vigor el 16 de Enero de 1920 y terminó con la Enmienda 21 el 5 de Diciembre del año 1933 y su intención era la de equiparar la prohibición para todo el país, que ya existía en algunos estados.

La ley Volstead, impulsada décadas atrás por movimientos religiosos metodistas que en su buena intención trataban de darle un nuevo aire de moralidad al país, resultó ser un remedio peor que la enfermedad, debido a que lejos de cumplir su objetivo sólo consiguió incrementar el consumo de alcohol de alta graduación. Por si esto fuera poco, el alcohol que se consumía no estaba sujeto a ningún tipo de controles sanitarios con los consecuentes riesgos para la salud.

Como en toda norma también existían algunas excepciones para esta ley, como por ejemplo si se empleaba para conservar la fruta, si se trataba del vino de misa o si se utilizaba con fines médicos aunque ésta última fue desechada tras un comunicado de la Asociación Médica americana, que explicaba que el alcohol no tenía ningún uso médico conocido.

Los principales beneficiarios de esta ley no fueron los ciudadanos de a pie sino el mercado negro, y por consiguiente las mafias que lo controlaban dando paso a una suerte de “Edad dorada” del contrabando dando a la historia personajes tan sórdidos como Al Capone y contribuyó a que la Mafia se asentara en la sociedad. Otro problema añadido fueron los sobornos a policías, oficiales e incluso políticos. Tras la derogación de la ley en 1933 muchos mafiosos y gánsters cambiaron el alcohol por otros negocios aun más dañinos para la sociedad como las drogas o la prostitución.

El fin de la Ley Volstead llegó con una comisión (Comité Wickersham) encargada por el presidente Herbert Hoover, la cual en un principio estuvo a favor de la ley pero que finalmente reconoció que existían serias dificultades para observar su cumplimiento, además de la esperanza de crear nuevos empleos durante la incipiente Gran Depresión.

Publicado en: Edad Contemporanea, Historia de América

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1 comentario

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  1. hugoantoniovalenciaperez dice:

    la religión inventando siempre tonterías !

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