Quienes eran los Aqueos

Aqueos

Los aqueos fueron un pueblo de origen indoeuropeo proveniente de la región de los Balcanes, que lograron colonizar de forma pacífica la isla de Creta y llevando a la fusión de su cultura (conocida también como micénica por ser su capital la ciudad de Micenas) con los pueblos colonizados, aunque su influencia se extendió por Asia Menor, la Península Ibérica y el Antiguo Egipto. Ellos introdujeron en Grecia adelantos como el uso del carro de combate, de los caballos, las armas forjadas en bronce y una mayor suntuosidad y protocolo en las ceremonias de enterramiento de los nobles.

Si bien los aqueos eran proclives a la colonización sin sangre, los primeros años de su historia en las islas del Egeo estuvieron marcados por largas temporadas de guerra contra los autóctonos. Aunque el proceso de asimilación  comenzó aproximadamente en el 2.300 a. C. se estima que su periodo de mayor plenitud comenzó en el año 1.600 a. C. y terminó por causas aun sin esclarecer cinco siglos después, en el 1.100 a. C.

Las principales ciudades de los aqueos fueron Micenas (su capital administrativa), Tirinto, Pilos, Atenas, Yolcos, Tebas y Orcómeno, controlando también asentamientos en Macedionia, Epiro y algunas otras islas del Egeo. Quizá la hazaña más renombrada llevada a cabo por los aqueos sea la del asedio de 10 años a la desaparecida ciudad de Troya, ciudad que por su poder militar y económico representaba una seria amenaza para Micenas y que fue tomada mediante la famosa argucia del caballo de Troya.

El modo de organización de los aqueos implicaba tres clases sociales, los que ejercían algún cargo administrativo en palacio, los ciudadanos (los únicos a los que se exigía el pago de impuestos) y los esclavos (utilizados exclusivamente en palacios y edificios religiosos. Mientras que los nobles eran sepultados con suntuosos tesoros y sentados en unos curiosos sepulcros de forma hexagonal y distribuidos a modo de panal, los guerreros se llevaban simplemente las armas y armaduras utilizadas en vida. Los héroes de guerra eran quemados y las urnas con sus cenizas se decoraban con hermosas máscaras de oro.

Debido a que tanto la cultura micénica como la minóica tuvieron su época de esplendor en el mismo siglo, se especula que pudo producirse un choque entre ambas potencias dando como resultado la desaparición de los aqueos, aunque esto está aun por confirmar. Tras la caída de Micenas los supervivientes se dispersaron por las islas griegas, alcanzando también la península de Anatolia.

Publicado en: Edad Antigua, Historia de Grecia

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3 comentarios

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  1. Silvia Del Curto dice:

    Buen artículo, en apretada síntesis, que da una ubicación histórica.

  2. Nahiara PÉREZ dice:

    genial

  3. josefiina tamer dice:

    graciias me sirvio mucho !!

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