El Tratado de Tordesillas entre Portugal y Castilla

Division de Tordesillas

El Tratado de Tordesillas fue un acuerdo (o serie de acuerdos) firmado en el año 1494 entre las coronas de Portugal y de Castilla y Aragón para dividir el Océano Atlántico en dos hemisferios, desde el Polo Norte al Polo Sur y cuyo eje se situaba a 370 leguas al Oeste de la insular República de Cabo Verde. Esta división limitaba los territorios de conquista, dejando para Portugal el hemisferio orienta y para Castilla el occidental, y supuso un hecho sin precedentes pues dos potencias se repartían territorios por conquistar, y en el caso del continente americano también por descubrir.

Los antecedentes de este acuerdo se remontan al año 1479 con el Tratado de Alcaçovas, con el que finalizaba la guerra por la sucesión al trono de Castilla entre Isabel la Católica y Juana la beltraneja, y que también incluía el reparto de derechos de navegación y conquista por el Atlántico. En este caso tanto Castilla como Canarias serían para los Reyes Católicos y Porto Santo, Madeira, Azores y Cabo Verde quedarían en poder de Portugal, incluyendo el reino de Fez y la navegación al sur de las Canarias.

Las noticias de Cristóbal Colón sobre su descubrimiento en occidente, y por tanto en territorio portugués y las bulas papales (I Inter Caeteras, II Inter Caeteras y Eximiae devotiones) promulgadas por Alejandro VI que otorgaban a Castilla el derecho de conquista de las tierras descubiertas por Colón pronto pusieron en peligro la estabilidad del Tratado de Alcaçovas.

Los tratados firmados en la villa de Tordesillas se rubricaron el 7 de Junio de 1494, con Don Enrique Enríquez, Don Gutierre de Cárdenas, Rodrigo Maldonado y el notario Fernando Álvarez de Toledo como representantes de los Reyes Católicos Fernando e Isabel y Ruy de Sousa, Juan de Sousa, Aires Dalmada y el notario Esteban Vaéz como representantes de Juan II de Portugal. El segundo ponía fin a una larga serie de desaires y conflictos entre ambos reinos desde la firma del Tratado de Alcaçovas. También se repartieron entre ambos el reino de Fez (al Norte del actual Marruecos) y concertaron las normas para el tráfico y la pesca por las costas atlánticas de África.

Las condiciones de cada uno de estos tratados tuvieron un plazo para su validación, de 50 días en el caso del acuerdo por África y de 100 días para el acuerdo de división del Atlántico. Este plazo de 100 días respondía a la necesidad de conocer los descubrimientos efectuados por los diferentes barcos que surcaban el Atlántico en dirección al Nuevo Mundo.

Publicado en: Edad Moderna, Historia de España

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