El segundo viaje de Cristóbal Colón

Cristobal Colon

El día 25 de Septiembre de 1493 partía desde los puertos de Sevilla y Cádiz y rumbo al Nuevo Mundo la segunda expedición comandada por Cristóbal Colón, en la que participaron cerca de 1.500 tripulantes enrolados en 17 buques, una tripulación compuesta por gentes de todo tipo (soldados, religiosos, marineros y colonos) que tenían como misión evangelizar y levantar las primeras colonias en Occidente, y entre los cuales viajaron personajes tan relevantes como Juan de la Cosa, Juan Ponce de León, Alonso de Ojeda o Fray Bartolomé de las Casas.

Durante el 28 de Noviembre, mientras las segunda expedición arribaba a las costas de La Española, Colón pudo comprobar con sus propios ojos el destino que habían soportado los marineros que se quedaron en el Fuerte Navidad durante el primer viaje (fuerte construido con las maderas de la naufragada Santa María) y a la espera del regreso de su almirante. Tras recabar algunos testimonios entre los nativos, éstos reconocieron que habían terminado con ellos debido a los crueles y despectivos comportamientos ejercidos por los colonos, siendo los caciques Guacanagarí y Canoabó los responsables.

Lejos de tomar represalias sobre los indios, los españoles se limitaron en principio a iniciar la exploración de todas las islas circundantes y en ese mismo lugar se erigió y fundó la ciudad de Isabela, que sería gobernada por un consejo designado por el propio Colón. Las exploraciones se prolongaron por un periodo de 3 años, se fundaron varios asentamientos en La Española y se cartografiaron las Pequeñas Antillas, Jamaica y la costa sur de Cuba.

Pero la situación de Colón frente a los monarcas españoles comenzó a cambiar cuando observaron la forma descuidada y sin organización que el marinero mostraba a la hora de impartir el orden entre los colonos. Las opiniones tanto en la corte como en las altas instancias de la Iglesia aseguraban que los cargos otorgados a Colón eran demasiado para su capacidad, la única persona que siguió manteniendo la fe en él fue la reina Isabel. También hay que aclarar que los Reyes Católicos deseaban asegurar con premura la posesión oficial de las tierras descubiertas, ante los avances colonizadores de Portugal.

Para resolver este conflicto entre coronas se pidió la intervención del Vaticano, sellando ambas partes un acuerdo en el Tratado de Tordesillas (4 de Junio de 1493), que constaba de 4 cláusulas principales que tanto España como Portugal debían cumplir.

En la primera se asignaba el meridiano de partición a unas 370 leguas al oeste de Cabo Verde, siendo a partir de esta división el hemisferio occidental para España y el Oriental para Portugal. En la segunda cláusula se establecía un pacto de respeto mediante el cual ninguna potencia podía adentrarse en el hemisferio de la otra. En la tercera se obligaba a ambas potencias a trazar esta división en un periodo de 10 meses, para lo que deberían enviar nuevos barcos dotados de marineros, astrónomos y cartógrafos, partiendo juntos desde Gran Canaria hasta Cabo Verde para comenzar allí su labor.

La cuarta cláusula otorgaba a los españoles a atravesar el hemisferio portugués, pero sin posibilidad de detenerse en él para explorar. Pero aquí existía una excepción, y era que si Colón descubría nuevas tierras en el hemisferio portugués antes del 20 de Julio, estas tierras serían para Castilla. Sin embargo, la bula papal emitida por Alejandro VI fue modificada dando ventaja a los portugueses, quienes pudieron anexionarse Brasil y la ruta oriental por África, quedando muchos españoles aislados en las Indias Occidentales.

El día 10 de Marzo de 1496 Colón regresaba ante Fernando e Isabel, en un clima de dudas acerca de su comportamiento en el Nuevo Mundo, pero sin ver del todo empañada su imagen de gran descubridor. Fue entonces cuando Cristóbal Colón trató de asegurar que su linaje quedase indisolublemente ligado a la historia del Nuevo Mundo, pactando un tratado de sucesión con los Reyes Católicos, hecho que debido a reveses políticos y conjuras posteriores nunca llegó a producirse. Además, el tercer y ultimo viaje de Colón tendría que demorarse más de lo deseado por el Almirante de la Mar Océana.

Publicado en: Edad Moderna, Historia de América, Historia de España

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