La primera vez que las mujeres votaron

Sufragio Femenino

El 19 de Diciembre de 1893 se garantizó de manera oficial el sufragio femenino gracias al movimiento capitaneado por Kate Sheppard, que consiguió que Nueva Zelanda aceptase sin reservas el derecho de las mujeres al voto.

Un verdadero triunfo para la democracia y los derechos de la mujer, que costó innumerables años de presiones y luchas. Una vez conseguido su objetivo, Kate Sheppard tomó la misma pluma con la que se había firmado el proyecto de ley y la alzó con orgullo delante de la multitud. Dos meses y medio más tarde, todas las mujeres mayores de 21 años pudieron acudir a las urnas y participar por primera vez en unas elecciones generales.

Pero la hazaña de Kate Sheppard no hacía más que culminar con un proceso que ya había dado sus primeros pasos, años atrás, aunque no contaron con su éxito y continuidad.

En la isla de Pitcairn, situada a medio camino entre Sudamérica y Nueva Zelanda y cuya población no supera los 50 habitantes, se consiguió que las mujeres pudiesen votar en igualdad de condiciones que los hombres. Esto sucedía en 1838, pero desgraciadamente en menos de una década la isla quedó completamente deshabitada, y sus leyes abandonadas con ella.

El estado de Wyoming aprobó el sufragio femenino poco después, aunque este derecho estaba limitado sólo a las mujeres de raza blanca, y en el caso de América Latina el pionero fue Uruguay, adaptando este derecho a su Constitución en 1918.

La lucha por el sufragio femenino se hizo mucho más patente durante el siglo XIX, pero curiosamente la primera vez que se estableció por derecho fue debido a una pequeña ambigüedad, a una posible doble interpretación de la Constitución de New Jersey en 1776. Producto de la redacción de la Constitución, que proclamaba que “todos los habitantes libres” podían votar y no hacía excepción por género como en la anterior, en la que se decía que “todos los hombres libres”. Extrañamente durante los 30 años que tardaron en volver a modificarla, nadie se quejó por ello.

Publicado en: Edad Contemporanea, Historia de América

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