La triste historia de Gerónimo

Geronimo

En el año 1829 nace en la tribu de los apaches bedonkohe el pequeño Gojlaye, en un momento en que tanto los bedonkohe como sus parientes más cercanos (los chokonen, chihenne y nedni) habían adoptado costumbres sedentarias y desarrollado la agricultura del maíz o las judías. Con menor frecuencia que en otros tiempos, los bedonkohe realizaban eventuales incursiones de saqueo, aunque en líneas generales se llevaban bien con los mexicanos.

Con 17 años, el joven Gojlaye pasa a formar parte del consejo de guerra de los bedonkohe, entonces liderado por Mangas Colorado, y poco después de armarse como guerrero toma como esposa a Alope, con la que tendrá tres hijos. Cuando todo parece ir bien, Gojlaye viaja junto con otros miembros de la tribu para visitar a los comerciantes locales, pero durante la ausencia del grupo la tribu es atacada por soldados mexicanos, asesinando a todos los que encontraron. Mujeres, niños y adultos, nadie (incluida la familia de Gojlaye) se libra de la masacre excepto 80 guerreros que lograron sobrevivir, y serán ellos junto con la ayuda de otras tribus quienes se dirijan a México en busca de venganza.

Los apaches derrotaron a los mexicanos en la batalla de Kaskiyeh y dando su venganza por cumplida, pero Gojlaye (que sería bautizado como Gerónimo, por ser el día de San Gerónimo en el que tuvo lugar la batalla) no queda satisfecho con el resultado. Junto con 25 leales, Gerónimo comienza una serie de incursiones de castigo en México en lo que muchos consideraron como un peligro para el futuro de los pueblos apaches. Estos temores cristalizaron en 1861, cuando los Estados Unidos dan inicio a una guerra de diez años contra los apaches, con la única intención de terminar definitivamente con ellos. La única salida de los apaches era la rendición, así como su reclusión en las reservas.

El jefe Cochise acepta los términos de la rendición en 1871, dando lugar a la reclusión de las tribus apaches en cuatro reservas ubicadas entre Nuevo México y Arizona, aunque posteriormente serían trasladados a la reserva de San Carlos. También se hizo un llamamiento a Gerónimo, que no se había rendido, para un encuentro de diálogo. Aunque aceptó reunirse a parlamentar, los norteamericanos violaron los términos del acuerdo y le detuvieron, enviándole a una prisión militar durante 4 meses, desde donde sería trasladado también a la reserva de San Carlos.

En el año 1881 y en medio de crecientes rumores sobre su posible ejecución, Gerónimo escapa de la reserva junto con setenta guerreros y huye hacia tierras mexicanas. Después de seis meses de exilio regresa en un intento para que los demás apaches le siguieran, pero fueron atacados durante el viaje de vuelta por los norteamericanos en el frente y los mexicanos por la retaguardia, siendo exterminados la mayoría de los apaches, sobre todo las mujeres y los niños, aunque algunos guerreros lograron salvar la vida.

Con dos ejércitos pisándole los talones, Gerónimo busca alianzas desesperadamente, pero las cosas cambian cuando la reserva de San Carlos queda bajo el mando del general Crook en 1882, quien veía el conflicto con los apaches de una forma mucho menos agresiva. Tras una entrevista con Gerónimo, llega a la conclusión de que la situación es profundamente injusta para los indios, y promete que se les dará un trato humanitario. Sólo dos años después, en 1884, los apaches insurrectos regresan a la reserva de forma voluntaria y pacífica.

Esta situación de equilibrio apenas duró un año, ya que se extendió por Arizona una campaña de desprestigio contra Gerónimo, llegando a pedirse su inmediata ejecución. Ante este clima decide escapar en dirección a México, con las tropas del general Crook tras él, resistiendo a duras penas durante algunos años, pero en una situación cada vez más difícil.

Fue el general Miles quien finalmente apresó a Gerónimo y a sus pocos leales, siendo trasladado a Florida donde pasaría 40 días en prisión, aunque se salvó por poco de las intenciones de enviarle a la horca de muchos estadounidenses, entre ellos el presidente Grover Cleveland. En 1887 es enviado a Mount Vernon (Alabama) a realizar trabajos forzosos, y en 1894 se le traslada a Fort Sill (Oklahoma). Sus reiteradas peticiones de ser enviado de nuevo a su tierra natal obtuvieron nulos resultados, ni siquiera cuando decidió bautizarse como católico en 1903.

El otrora orgulloso e indómito jefe indio Gerónimo terminó sus días siendo exhibido como una atracción, e incluso se hizo negocio vendiendo sus autógrafos, pero jamás pudo regresar a la tierra que le vio nacer. Falleció el 17 de Febrero de 1909 como prisionero de guerra en Fort Sill, un triste final para una historia de rebeldía como la suya.

Foto vía: theamericanshow

Publicado en: Historia de América

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1 comentario

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  1. David Rivera dice:

    Muy buena historia del apache Geronino en mantener sus raises !!!

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