La prostitución masculina en el Imperio Romano

Prostitución masculina en Roma

En alguna ocasión hemos hablado de la historia de la prostitución, en concreto de la prostitución como oficio en el Imperio Romano. No obstante, en esas ocasiones se ha referido única y exclusivamente a la prostitución femenina, no siendo esta el único tipo de prostitución que existía por aquellos días.

Sí, la prostitución masculina también moraba el Imperio Romano, era legal y los profesionales de este gremio pagaban sus impuestos. Es más, tenían hasta su propia festividad, como las prostitutas.

No obstante, existían algunas diferencias con sus compañeras de profesión; y es que, mientras muchas de ellas eran de clase baja y ofrecían servicios a precios bastante modestos, la mayoría de los  hombres que se prostituían se vendían por cantidades elevadas, ganando así cierta riqueza.

Sus clientes solían ser damas importantes, de gran fortuna, pero también hombres, pues la homosexualidad masculina era bastante normal por estos días, y no era ni motivo de castigo ni de vergüenza (por lo menos al principio).

Fuentes antiguas asegurarían que allá por el año 200 d.C había calzadas en las que los prostitutos se reunían para ofrecer sus servicios. Los llamadas statio cunnulingiorum eran los lugares habituales en  los que estos hombres ofrecían prácticas de sexo oral a sus clientas.

La fama de dichos hombres, que muchas veces eran atletas musculosos y gladiadores, era tal, que incluso las prostitutas romanas comenzaron a quejarse de la gran competencia que suponía para su trabajo el de estos jóvenes fornidos, normalmente bastante bien dotados.

Finalmente en el siglo VI, el Imperio Romano proscribiría la homosexualidad y la prostitución masculina entre otros. Se debió a la influencia del Cristianismo, que se tornó la religión del momento. Así, todas aquellas otras religiones que animaban a esas prácticas poco decorosas fueron prohibidas, pues para el cristianismo, la única razón para el sexo no era otra que la procreación, cualquier otro tipo de sexualidad sería castigada, y más si se trataba de personas del mismo sexo.

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Foto vía: Haiduc

Publicado en: Edad Antigua, Historia de Roma

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2 comentarios

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  1. ANGEL BUSTILLO dice:

    SIN DUDA ESTAMOS IGUAL QUE LA ROMA ANTIGUA ACTUALMENTE, SOLO QUE AUN LA PROSTITUCION ES UN TABU A PESAR QUE TODOS LA DISFRUTAMOS DE ALGUN MODO

  2. Jorge dice:

    Eso de que la homosexualidad no estaba mal vista no es cierto. Sólo hay que ir a la sfuentes clásicas para comprobar que no era así.
    Que algo suceda y se tolere no significa que tenga que estar generalmente aceptado o considerado como correcto.

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