El Pacto de Varsovia, frente a la OTAN

Reunión del Pacto de Varsovia

El Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua, que comúnmente solemos conocer como Pacto de Varsovia, fue un acuerdo de cooperación militar firmado por los países integrantes del Bloque del Este allá por 1955.

Dicho tratado estaba liderado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y el objetivo principal no era otro que contrarrestar la amenaza de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), especialmente por aquellas cuestiones que afectaban directamente al rearme de la República Federal Alemana, ya que tras los acuerdos de París se le permitía nuevamente reorganizar sus fuerzas armadas.

Los integrantes eran Albania, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Rumania, Alemania Oriental y la Unión Soviética y se gestionaba directamente a través de su Cuartel General en Moscú, que era asesorado por un Consejo de Ministros, un Comité Consultivo, un Estado Mayor Combinado y el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas Unificadas. Así, el tratado pretendía reunir bajo el comando militar soviético todas las fuerzas armadas de los países de las “democracias populares”, con excepción de Yugoslavia.

En la práctica, más que un pacto militar, este estaba dirigido de alguna forma a preservar la hegemonía militar y política de la URSS sobre aquellos países del centro y este de Europa. Esto lo vemos claramente en algunos episodios en los que determinados países quisieron declararse neutrales y se vieron aplastados militarmente por las fuerzas soviéticas, como Hungría por ejemplo, con la Revolución de Hungría, o con la famosa Primavera de Praga. Esto era debido a la doctrina Brézhnev que proclamaba el derecho de intervención en el momento en el que el socialismo se viera en peligro en algunos de los países integrante.

Aunque los países integrantes en la OTAN y los del Pacto de Varsovia no tuvieron ningún conflicto armado, lo cierto es que mantendrían al mundo con el corazón en un puño durante la Guerra Fría.

Finalmente, en 1988, Mijaíl Gorbachov, líder de la Unión Soviética, anunciaría lo que sería llamada Doctrina Sinatra. Esta doctrina evidenciaba el abandono de la anterior Doctrina Brézhnev, así pues, los países de Europa del Este podían hacer lo que consideraran oportuno a partir de ese momento.

Ese fue el inicio del fin del Pacto de Varsovia, pues dicha doctrina contribuiría abiertamente a la aceleración del abandono del pacto. Así, el 1 de julio de 1991 la Unión Soviética formalizaba en una reunión en Praga la disolución oficial del tratado.

Publicado en: Edad Contemporanea

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