Los aborígenes canarios y la conquista castellana

Aborigenes canarios

Cuando se habla de los aborígenes canarios que se encontraban en las islas antes de la conquista castellana se tiende a nombrar al “pueblo guanche”, pero esto es inexacto ya que los guanches eran solo los habitantes de la isla de Tenerife.

El archipiélago canario estaba poblado por una variedad de pueblos con idiomas, sistemas de creencias e identidad propios y distintos en cada isla.

Los habitantes de la isla de El Hierro eran los bimbaches: este pueblo fue prácticamente capturado en su totalidad y sus gentes vendidas como esclavas en una fase muy temprana de la conquista y algunos de ellos lograron volver con posterioridad al Hierro.

Los aborígenes de la isla de La Palma eran los benahoaritas, así llamados por ser Benahoare el nombre que ellos daban a la isla de La Palma; también tenían el nombre de auaritas, etnónimo de la tribu de los awara.

Los de Gomera eran llamados gomeros y los de Gran Canaria, canarii, denominación que ya habían recibido en época romana.

A diferencia de las otras seis islas, Lanzarote y Fuerteventura, separadas solo por el brazo de mar de La Bocaina, tuvieron un contacto frecuente entre ambas por lo que los habitantes de ambas islas formaron un solo pueblo denominado maxos.

Las diferencias de lengua y cultura entre los habitantes de las distintas islas del archipiélago canario nos hace pensar que sus pobladores no estaban muy vinculados al medio marino y en cambio eran básicamente pastores y agricultores que complementaban sus escasos recursos con la actividad pesquera.

En la conquista de Canarias debemos citar dos periodos: el de la conquista señorial efectuada por nobles que no contaba con grandes medios y logró su objetivo en las islas menos pobladas como Lanzarote, Fuerteventura y la isla de El Hierro, el de la conquista de realengo, patrocinada por la Corona de Castilla en la cual, con más acciones diplomáticas que bélicas, lograron que determinados jefes locales aceptasen ser vasallos de los castellanos, como ocurrió en el caso de Gomera.

La conquista de Canarias se inició en 1402 por Jean de Bethencourt y Gadifer de La Salle, dos franceses al servicio de Castilla y concluyó a finales del mismo siglo, en 1496 con la derrota de los guanches en Tenerife por Alonso Fernández de Lugo.

El principal interés por estas tierras surge a finales del siglo XIV y comienzos del XV con la competencia entre Portugal y Castilla por el control del Atlántico y los derechos sobre las tierras que pudiera haber en él.

La conquista de las Canarias fue clave para el episodio más importante de la historia de España, el descubrimiento de América.

Imagen: Misterios de Canarias

Publicado en: Edad Moderna, Historia de España

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