La Historia vive en Leptis Magna

Leptis_Magna

A lo largo de toda la cuenca del Mar Mediterráneo se han descubierto un buen número de ciudades pertenecientes a la Antigüedad Clásica que han sobrevivido al paso de los años en un estado asombroso de conservación. En este sentido podemos pensar, por ejemplo, en la célebre Pompeya, en Italia, o en Dura Europos, en Siria.

Por su parte, en el Norte de África, en la zona que antaño se correspondería con la república de Cartago y que hoy en día identificamos como Libia se encuentran, cerca de la ciudad de la actual Trípoli, las ruinas de Leptis Magna.

Fundada por los fenicios entorno al siglo XII a.d.C, no sería hasta que entró en el arco de influencia de Cartago cuando se volvería realmente importante. Con la Tercera Guerra Púnica, pasaría a manos de Roma aunque, desde el 200 a.d.C. se tenía como ciudad independiente, convirtiéndose, poco después en una de las grandes ciudades de la provincia romana del África Proconsular.

Con el ascenso al trono del emperador Septimio Severo, quien había nacido en Leptis Magna, la ciudad alcanzará su máximo apogeo y el emperador no dudaría en embellecerla con diversas construcciones y riquezas, llevándola a ser una de las más importantes de toda África, a la misma altura que Cartago y Alejandría.

Con la llegada del siglo III, Leptis acusaría la crisis que sufriría todo el Imperio y, para mediados del siglo IV, gran parte de la ciudad ya sería abandonada por completo. Posteriormente caería en manos de los vándalos y, en el siglo VI, formaría parte del Imperio Bizantino.

En la actualidad, las ruinas de Leptis Magna son unas de las más extraordinarias que se pueden contemplar. Por ello, fueron incluidas por la UNESCO en la lista de los lugares Patrimonio de la Humanidad en el año 1982.

Publicado en: Edad Antigua

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