Los escribas en el Antiguo Egipto

Escribas egipcios

Las necesidades de la vida cotidiana y las demandas de un Estado faraónico cada vez más sofisticado hicieron necesaria la figura del escriba.

La misión del escriba era transcribir las órdenes, anotar y controlar las actividades económicas, registrar propiedades, contabilizar el producto de las cosechas, anotar los impuestos y las ofrendas de los templos, o redactar ritos funerarios como El Libro de los Muertos. Tan necesaria era su labor y estrecha su relación con los altos dirigentes que su categoría social fue considerada de las más altas.

Los escribas se formaban en las escuelas adscritas al Palacio y al Templo, donde se les formaba para que supieran leer y escribir. En Tebas había dos escuelas importantes, una en el Templo de Mut y otra en el Rammeseum, también destacaba la escuela de Deir El Medina y la Casa de la Vida en el Templo de Medinet Habú.

La instrucción de los futuros escribas comenzaba cuando contaban con cuatro años y se prolongaba hasta los diecisiete. Al principio el aprendiz solo copiaba textos en tablillas de madera y hasta que no tenía experiencia no pasaba al papiro.

Además de formarles en escritura los pequeños recibían otras instrucciones por parte de los sacerdotes como geografía, matemáticas, gramática, textos sagrados, idiomas, dibujo o correspondencia comercial.

La falta de disciplina o de aprendizaje era castigada duramente con reprimendas, encierros y castigos corporales.

La escritura se realizaba sobre paletas que situaban sobre las rodillas, la escritura era de derecha a izquierda y en vertical, con tinta negra la generalidad de los párrafos y roja para resaltar algún punto destacado. La escritura podía ser de tres tipos: jeroglífica, demótica o hierática.

Los escribas eran en general hombres, aunque alguna mujer también aprendió a leer y escribir fue más como afición que como oficio.

Algunos escribas famosos del Antiguo Egipto fueron:

Jupuiu, vivió durante la dinastía V, fue ministro de asuntos del rey, escriba de los documentos reales y director de los escribas.

Dyau, dinastía VI, era el escriba de rollos divinos, director de los escribas reales y sacerdote lector. Su tumba se encontró en Abydos.

Imagen: Blog Raúl Rodríguez

Publicado en: Edad Antigua, Historia de Egipto

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