El calvinismo, una segunda reforma protestante

Calvino

Dentro de la reforma protestante llevada a cabo por Lutero salieron ciertas ramas que actuaron como segundas reformas, nos referimos al anglicanismo que tuvo lugar en Inglaterra y al calvinismo que llevó adelante Jean Calvino nacido en Noyon (Francia) aunque desarrolló toda su teología en Suiza.

Calvino escribe su obra fundamental Christianae religionis institutio en la ciudad de Basilea a donde había llegado procedente de París al haber sido ilegalizado el grupo de teólogos al que pertenecía.
Una de las primeras ciudades suizas en adoptar el protestantismo había sido Ginebra pero buscaba una doctrina y una organización por lo que invitan a Calvino a instalarse allí. Calvino durante su estancia elabora un código litúrgico y moral que resulta tan severo que es rechazado y expulsado por el Consejo ginebrino, pero el caos interior que reina en la ciudad y la amenaza católica externa hacen que se llame de nuevo a la figura de Calvino y se le deje organizar la Iglesia de Ginebra que con el tiempo se convertiría en la base de las Iglesias calvinistas.

Calvino se convirtió en rector absoluto de Ginebra, tanto en el aspecto religioso como en el económico y político. Organizó el poder eclesiástico en cuatro grupos, los pastores, elegidos por el pueblo, se encargaban de predicar la palabra de Dios y se reunían semanalmente en congregación y mensualmente en sínodo; los doctores se dedicaban a la enseñanza; el presbiterio, ancianos que mantenían la disciplina y los diáconos que se cuidaban de las tareas asistenciales.

El Consistorio o Consejo de la ciudad estaba formado por seis pastores y doce ancianos que podían sancionar las faltas leves a la disciplina o pasar la acusación a los tribunales civiles.

Se trataba de una organización de elección democrática pero de disciplina férrea y rígida que se imponía mediante castigos, destierros e incluso la pena capital. En cuatro años el gobierno de Calvino hizo desterrar de Ginebra a 76 personas ilustres y ejecutar a otras 58 entre ellos el sabio español Miguel Servet al que sentenció a la hoguera.

Calvino proclamó que cualquier príncipe que combatía contra la Iglesia perdía su derecho como tal y por lo tanto era lícito oponerle resistencia, incluso armada. De esa idea surgieron varias rebeliones como la de los calvinistas franceses, llamados hugonotes que se opusiero a Francisco II y en la noche de San Bartolomé de 1572 murieron miles de hugonotes. En los Países Bajos apoyaron la rebelión contra Felipe II de España y en Inglaterra fueron prohibidos hasta 1688.

Juan Calvino murió en Ginebra en 1564, aunque sus Iglesias reformadas siguieron su expansión convirtiéndose en la religión oficial en países como Escocia o Sudáfrica.

Imagen: La global aldea

Publicado en: Edad Moderna

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1 comentario

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  1. Raul dice:

    Me hizo mucha falta esta información gracias

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