La Guerra Carlista: el frente norte

Primera Guerra Carlista

La insurrección de aquellos que secundaban a Carlos Maria Isidro solo tuvo éxito en algunos lugares. En las Provincias vascas, el interior de Cataluña y en el norte del País valenciano los partidarios de Carlos son majoria.

Al estallar la rebelión las diputaciones de Vizcaya y Álava, que se habían declarado hostiles a Isabel II, nombran al Coronel Tomás de Zumalcárregi responsable del frente norte. En un primer momento, a pesar de la falta de un buen equipo militar, los carlistas conseguirán obtener grandes victorias sobre los liberales isabelinos.

El 22 de Abril de 1835 tiene lugar la acción de Artaza, en la que unos 5000 carlistas derrotaron a las tropas liberales que los duplicaban en número.

Después de este choque Zumalcárregui y sus tropas reciben órdenes de marchar sobre Bilbao. Las tropas del ejército norte lograran vencer al épico General Espartero fuera de las murallas de la ciudad. Inmediatamente después los carlistas iniciarán el asedio.

Cuando todo parecía estar a favor de los tradicionalistas, Zumalcárregi será herido mientras supervisa las operaciones de ataque. Durante quince se mantendrá entre la vida y la muerte pero finalmente morirá. Este hecho junto con la tenaz resistencia liberal dentro de Bilbao llevará a los asaltantes a retirarse.

En octubre de 1835 Nazario Egia ocupará la plaza vacante que Zumalcárregi había dejado. En 1836 habrá dos nuevos intentos de los tradicionalistas para tomar Bilbao pero la ciudad conseguirá rechazarlos. La falta de victorias de Egia hará que las diputaciones decidan substituirlo por Sebastián Gabriel de Borbon y Braganza, que conseguirá contener a los liberales en la batalla de Oriamendi.

El convenio de Oñate será refrendado por el General Maroto, en representación de los carlistas y por Espartero, en nombre de los liberales. La firma tendrá lugar el 31 agosto 1839 y pondrá fin a la guerra en el frente norte. En virtud de este acuerdo, también conocido como Abrazo de Vergara, los insurrectos conservaran sus cargos militares, propiedades y bienes a cambio de entregar las armas y reconocer como reina a Isabel II.

Foto Vía: Wikipedia

Publicado en: Conflictos belicos, Edad Contemporanea, Historia de España

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