La Primera Guerra Mundial en el Imperio Alemán

voluntarios en la primera guerra mundial

A principios del siglo veinte el Imperio Alemán era un Estado relativamente joven que luchaba por abrirse un espacio como potencia europea. Alemania había surgido como estado en 1871 de la unificación de muchos de los antiguos reinos del Sacro Imperio Romano Germánico.

En 1890 el Reich había permitido la legalización del SPD – el Partido Socialdemócrata Alemán – el representante de la internacional socialista en el país. Este grupo había sido mantenido en la ilegalidad ya que se suponía que estaba compuesto por peligrosos revolucionarios. Con el paso del tiempo se verá que eso no era así.

En vísperas de la gran guerra el SPD era un partido de referencia para las clases trabajadoras que movilizaba a millones de personas mediante sus gigantescos sindicatos. A nivel institucional su poder se hizo patente y pronto tendrá la mayoría parlamentaria.

Cuando la Primera Guerra Mundial estalla el 1 de agosto de 1914 Alemania se lanzó al combate para ayudar a su aliado el Imperio Austrohúngaro. Pero la monarquía de Guillermo II sabía que no podía encarar un conflicto de aquella magnitud sin el respaldo de la clase trabajadora. En ese contexto el SPD tuvo que decidir entre mantenerse fiel a sus postulados internacionalistas o secundar la guerra .

De la misma manera que todos los otros partidos socialistas europeos el SPD se había posicionado con anterioridad en contra de un hipotético conflicto entre potencias europeas. Según la internacional socialista una guerra entre las potencias europeas se desarrollaría a costa del sacrificio de millones de trabajadores con el objetivo de defender los intereses de las clases dirigentes. Por tanto las organizaciones obreras tenían que posicionarse en su contra  y aprovechar la situación para tomar el poder.

Pero cuando estalló el conflicto, contra todo pronóstico, los socialistas alemanes se dejaron arrastrar por la marea patriotera que contaminaba todo el país. La monarquía maniobró rápidamente y ofreció puestos de responsabilidad a muchos cuadros del partido a cambio de su adhesión. Finalmente los socialdemócratas tomaron la decisión de votar a favor de los créditos de guerra y proclamaron la “paz social” mientras durara el conflicto.

Unos pocos socialistas antepondrían sus principios ideológicos a las necesidades del imperio y ese mismo verano abandonaron el SPD. En enero de 1916 crearon una nueva organización, la Liga Espartaquista, que se oponía a la prolongación del conflicto y llamaba a la revolución contra el kaiser Guillermo II.

El pueblo alemán había creído que la victoria sería algo rápido, pero muy pronto se dieron cuenta de su error. Al poco de empezar las hostilidades la línea de frente occidental quedaba estancada. Sin embargo, la mortalidad causada por la aparición de nuevas armas – fusiles de repetición, ametralladoras, carros de combate, gases tóxicos… – era altísima.

Con el paso de los meses el patriotismo comenzará a decaer ya que el precio a pagar es altísimo: más de 1.500.000 de muertos, hambre generalizado entre la población civil…

La revolución rusa de febrero de 1917 puso fin a los enfrentamientos en el frente oriental pero no acabó con la guerra contra Francia y Gran Bretaña ni con las privaciones. Por otra parte los hechos sucedidos en Rusia pusieron de manifiesto que si los trabajadores quieren tienen poder para acabar con la guerra en cualquier momento.

A finales de 1818 la situación en la retaguardia alemana era tan crítica que el alto mando decidió declarar una pausa en los enfrentamientos.

Desgraciadamente este alto el fuego duró poco y en noviembre de 1918 se ordenó a la flota del mar del norte que se preparara para entrar en combate de nuevo. Este intento por retomar la guerra fue percibido por soldados y marineros como una maniobra suicida.

Las tropas decidieron que no valía la pena arriesgarse a morir en ese momento en que la guerra estaba a punto de acabar. El 4 de noviembre los marineros de la ciudad de Kiel se insurreccionan, se niegan a seguir las ordenes de sus oficiales y organizan consejos.. comienza la revolución alemana.

Publicado en: Conflictos belicos, Edad Contemporanea

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1 comentario

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  1. Víctor dice:

    ¡Buenisimo!
    Muchas gracias me ha servido para completar un trabajo.

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