Mijail Gorbachov, la Perestroika y el fin de la URSS

Gorbachov y Reagan

11 de marzo, fecha de infausto recuerdo. No queremos hoy hablar de aquel trágico episodio en la historia de España, sino irnos un poco más arriba, hacia la fría Rusia. Allí el 11 de marzo también lo tienen grabado como una fecha histórica. El 11 de marzo de 1985, Mikhail Gorbachov era designado nuevo Presidente de la Unión Soviética, tras la muerte de Konstantin Chernenko.

Sólo contaba con 54 años, y decimos sólo porque a esa edad se convertía en el más joven Secretario General del Partido Comunista, y el único que había nacido tras la Revolución Rusa. Lo hizo en 1931, en la región de Stavropol, en el seno de una familia humilde. Estudió para abogado en la Universidad Estatal de Moscú, y entró en política en 1955.

Entró en el Partido Comunista en 1962, pero no ingresó en el Politburó hasta 1980, asumiendo en 1983 el control de la economía soviética. Su nombramiento en 1985 como presidente soviético cambió ostensiblemente el panorama de su país y del mundo.

Ya en su discurso de nombramiento anunciaba los cambios que más tarde vendrían. Congelación del despliegue de las armas nucleares, reunión inmediata con Estados Unidos para tratar este tema (sin ir más lejos dicha reunión se produjo en Ginebra al día siguiente), relaciones con Occidente… De todos es sabida la gran amistad que le unía con la británica Margaret Thatcher.

Su mandato comenzó a ponerse sobre el tapete del mundo en 1987, cuando firmó con el Presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, la cumbre para la limitación del uso de las armas nucleares. Sin embargo, un año antes, en 1986, ya había introducido en la URSS la Perestroika, o lo que es lo mismo, una política de reestructuración económica, y ya había sufrido el terrible desastre de Chernobyl.

En 1988 introdujo una mayor libertad de prensa, muchos presos políticos y disidentes fueron liberados. Sin embargo, todo esto no podía traer tantos parabienes a la causa, ya que comenzaron a atisbarse descontentos entre las pequeñas repúblicas bálticas satélites de la URSS. Así comenzaron a gestarse y a producirse los movimientos nacionalistas en el propio país.

En 1989, Gorbachov puso fin a la ocupación soviética en Afganistán, además de poner fin al monopolio del comunismo sobre el poder político en los países de la Europa del Este cuando afirmó que la URSS podría abandonar la Doctrina Brezhnev, logrando que todos los demás países pudiesen determinar sus propios asuntos.

Esto fue lo que llevó a que muchos países de la Europa Oriental derrocaran el comunismo. A finales de 1989, las revueltas se sucedían en muchas capitales, donde se expulsaba a los regímenes represivos impuestos tras la Segunda Guerra Mundial, siendo reemplazados por un gobierno democrático. Todo esto condujo al fin de la Guerra Fría con Estados Unidos.

Gorbachov cambió la constitución soviética en 1988 para permitir la celebración de elecciones, y eliminó el monopolio del poder del partido en 1990. Sin embargo, todos estos cambios no llevaron a la mejor económica, por lo que los movimientos nacionalistas arreciaron aún más fuerte, sobre todo en Armenia, Georgia, Ucrania y Moldavia.

En 1991 Gorbachov sobrevivió a un intento de Golpe de Estado, que tuvo el apoyo de Boris Yeltsin. Sin embargo, esto provocó que renunciara al Partido Comunista, disolviera el Comité Central y proclamara la independencia de varias repúblicas bálticas. El 8 de septiembre de 1991 la URSS pasó a llamarse Comunidad de Estados Independientes, pero ya bajo el liderazgo de Boris Yeltsin.

El 25 de septiembre, Gorbachov renunciaba a la presidencia de la Unión Soviética, que dejó de existir ese mismo día. Sin embargo, este hombre que acabó con la denominación de la URSS, fue galardonado en 1990 con el Premio Nobel de la Paz, por su destacado papel en el fin de la Guerra Fría.

Mikhail Gorbachos se merece un lugar preponderante en la historia de Europa del siglo XX. Por fin el pueblo soviético conoció lo que era la palabra democracia.

Publicado en: Edad Contemporanea, Personajes históricos

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1 comentario

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  1. xandre dice:

    En la parte final veo mucho partidismo. Eso de “por fin conocio la democracia” es muy poco objetivo. A ver el comunismo se basa en la democracia popular. De hecho si que habia democracia. Los ciudadanos se agrupavan en soviets o decidian sobre los asuntos comunitarios. En segundo lugar no veo porque teneis que pones por fin, esta claro que sois partidario de la victoria americana sobre la sovietica. En fin tenemos que entender que tanto el comunismo como el capitalismo no son totalmente libres. El comunismo se basa en la libertad colectiva i el capitalismo en la individual. Por ejemplo em el capitalismo es imposible derrocar democraticamente el sistema. Y a que nadie nos ha preguntado sobre si queriamos tener una economia comunista? Pues eso. Menos partidismo i mas historia.

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