Ana Bolena, segunda esposa de Enrique VIII

Ana Bolena

Entre las seis esposas que Enrique VIII supo tener, se encontraba Ana Bolena, una bella joven inglesa, procedente de Francia, que fue condenada injustamente a morir por el mismísimo rey que tiempo antes le había declarado su amor. Sin embargo, Ana Bolena jugó un papel importante en la Reforma Inglesa.

Aunque pocos y controvertidos datos se poseen sobre su fecha exacta de nacimiento, se estima que Ana Bolena nació en el año 1507 (también se dice que en 1501) en Rochford Hall. Su padre era Thomas Bolena, un respetado diplomático y su madre, lady Isabel Bolena, hija del segundo duque de Norfolk. Tenía dos hermanos, Maria y George Bolena.

En 1514, Ana es llevada a París con el fin de proseguir sus estudios. Allí fue dama de honor de Claudia de Francia, estudio francés y adquirió un conocimiento detallado de la cultura francesa y el protocolo. Gracias a su formación actuaba de intérprete siempre que había algún importante invitado inglés en la corte hasta que volvió a Inglaterra en 1522.

La popularidad en su tierra natal la adquirió tras realizar una encantadora y complicada danza en un baile de disfraces, en la corte, en marzo de 1522. De aquí en adelante, Ana pasaría a ser el centro de atención y el deseo de muchos hombres, entre ellos el Enrique VIII, que durante ese tiempo se encontraba en una relación amorosa con la hermana mayor de esta: Maria Bolena.

Enrique VIII se había enamorado de tal manera que comenzó a perseguir a Ana aunque esta lo rechazara. Ella se resistió a sus intentos de seducción y se negó a convertirse en su amante hasta que, finalmente en 1533, el rey logró su objetivo. Le propuso matrimonio y, tras una inesperadamente respuesta afirmativa, se casó con ella rompiendo su relación con Catalina de Aragón, su primer esposa y Reina hasta el momento, con quien además había tenido ya una hija de nombre María.

Meses después de haberse casado con Enrique, Ana queda embarazada y tras una dura lucha ante el papado, su unión con el rey es declarada legal, lo cual le confirió el 1 de junio de 1533 el titulo de Reina.

Sin embargo, el conflicto eclesiástico que originó el divorcio del rey con Catalina y su posterior casamiento con Ana fue tal que la iglesia de Inglaterra rompió toda relación con la iglesia en Roma lo que señaló el final de la historia de Inglaterra como un país Católico. Este fue un momento de gran felicidad para Ana, que creía que el Papado era una influencia de corrupción en el cristianismo.

Finalmente, en Septiembre de 1533, nace su primera hija, la que sería para la Historia conocida como Isabel I. Se cree que, aparte de esta hija, Ana abortó otros tres embarazos originados rápidamente después del primero en la desesperación que el rey sentía por tener un heredero varón.

Tras estos acontecimientos la relación de ambos comenzó a declinar. Además, Enrique se había enamorado de Juana Seymour, una de sus damas de honor. Su desenfrenado deseo por su nueva amante lo llevó a tratar con Thomas Cromwell, un ex aliado de la joven Bolena. Este acusó a Ana de haber mantenido relaciones adúlteras con cinco hombres de la corte, incluido su hermano George. Así, a Ana Bolena se le imputaron cargos de adulterio, incesto y alta traición.

En primera instancia fue condenada a la hoguera pero posteriormente se decidió decapitarla. De esta manera, su trágico fin llegó en el mes de Mayo de 1536 en la Torre de Londres. Muchos años después de su ejecución se la reconoció inocente de los cargos y es considerada mártir en la cultura Protestante inglesa.

Publicado en: Personajes históricos

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1 comentario

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  1. Seven dice:

    Interesante post sobre un personaje siempre controvertido.

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